Algunos corolarios sobre el tema de lo escencial
Publicado por kidcooler en 17 Junio, 2009
El arte nace en el cerebro y no en el corazón.
Jamás mencioné nada sobre si el lenguaje era correcto o no. Quizás se pasó por alto que la crítica es a las personas que piensan que en verdad así son las cosas, que uno debe “ver” con el corazón para desentrañar la esencia de las cosas.
Incluso no se trataba de fomentar el uso del lenguaje científico por encima del lenguaje poético o alegórico. Más bien se trataba de conminar a usar el cerebro, a pensar, a razonar las cosas, más que dejarlas al arbitrio de órganos que no intervienen en el proceso de raciocinio.
La intuición es buena en ciertos casos pero dudo mucho que lleve a la “sabiduría”; más bien, cuando se abusa de la intuición se llega a la flojera, a la indolencia y a un estado de cómoda inacción. Si alguien me invita a usar la intuición para resolver todos mis problemas, le diría: “Gracias pero no. Prefiero seguir el camino del trabajo duro, de la experimentación y de la comprobación de los resultados”.
Un mundo lleno de gente exclusivamente “intuitiva” es más fácil de dominar que un mundo de gente alerta razonando las cosas, observando sin sesgos el mundo, trabajando y probando la validez de las normas establecidas.
Más adelante en su mensaje, el forista añadía que: “La Ciencia aún no a (sic) encontrado la conexión que existe a nivel energía del voltaje neuronal y su interconexión con la matriz energética en la envoltura del corazón. Si el corazón deja de latir, morimos. Si el cerebro deja de funcionar no”. A esto último respondí:
A menos que sea usted un poeta, la frase es tan hueca como el globo de Cantoya. Las afirmaciones de fisiología de la edad media no apoyan su causa. Uno debiera citar algunos ejemplos serios para ser tomado en serio con eso de que “Si el corazón deja de latir, morimos. Si el cerebro deja de funcionar no.”
Claro, si por funcionamiento del cerebro usted se refiere a tener pensamientos inteligentes, quizás le dé la razón (en cuanto al cerebro). Si fuera cierta la frase completa, no se enseñaría la técnica de RCP a los paramédicos y personal de atención de emergencias médicas.
Más simple: El corazón funciona por órdenes del cerebro.









