Ahuramazdah

El Weblog sin dogmas

Espiritualidad y oscilaciones: un verdadero galimatías de la nueva era

Publicado por kidcooler en 7 Julio, 2008

Como sucede los primeros días de cada mes, suelo recordar mis andanzas por los Grupos esotéricos de Yahoo. Reitero que yo no solicito mi ingreso a estos grupos. Siempre me invitan. Ya sé que digo esto mismo en cada entrada sobre el tema, pero quizá algún lector nuevo pensase que ando metiendo mis narizotas en estos grupos por iniciativa propia. Y si bien nadie me obliga a aceptar las invitaciones, confieso que me llena de curiosidad saber por qué me invitan: Por engrosar las filas de estos grupos o por que en realidad consideran mi postura escéptica como algo valioso o al menos útil.

En esta ocasión el tema de discusión era “¿Cómo convertirse en un ser espiritual?”. El thread o hilo del debate llevó a muchos foristas a intervenir, pero sólo comentaré la intervención de uno de ellos, que dio pie a relacionar esto el nivel espiritual con el fenómeno oscilatorio. Inicio con esta intervención suya (en rojo), para continuar con mis respuestas en (azul):

El ser humano, la masa visible del ser humano es energía pura. Para que la energía sea visible tiene que tener una vibración que pueda estar entre la brecha resolutiva de los sentidos. Esa energía es la que está englobando a la energía alta vibración ¿el al alma o espíritu?

El Alma, el espíritu es una energía mucho más sutil, porque vibra más alto y su densidad es menor, no es perceptible por los sentidos, es como un aspa de un abanico que si gira a una altísima velocidad, no será visible al ojo humano. Pero no por eso, no por no poder verla o tocarla significa que no existencia. Existe y es la energía que preserva al ser humano.

Así como deben ver en esa alta energía el cuido del cuerpo físico o dens.. La energía sutil, llamada yuan por los chinos, es la base de su vitalidad.

Yo respondí lo siguiente:

He leído muchas veces esto de la energía pura, de la energía en vibración, de la alta vibración, etc. ¿Podrías dar algunos datos más concisos?

Por ejemplo ¿Que tan alta es la vibración? ¿Cuántos Hz? La energía ¿de que tipo? ¿qué tan pura? ¿Cómo es una energía sutil? ¿Qué modelo es ese en el que la energía vibra?


Muchos conceptos de física (cocinándose) en una sartén muy pequeña, para mi gusto.


Saludos desde el espacio entre 20 hz y 20 khz

El forista referido intervino con una larga explicación que aquí resumo (la versión completa puede verse acá):

Es muy conocido que el número de oscilaciones determina el tipo de energía o nota, que por eso determina su acción corporal, yin; o psicológico, yang.


Los colores también obedecen a un movimiento vibratorio. Entre el YING y el YANG; se mantiene frecuencia vibratoria o longitud de onda de 632.5 nanómetros, en la estructura celular humana. Ya sabes que el yin es estructura, cuerpo. El yang es energía

Una pequeña parte del espectro energético es visible y es allí donde se ubica la gama de colores normalmente conocidas, que van del color violeta al rojo. Los extremos de esta gama de colores visible vibran en frecuencias no captables por el ojo humano, hasta entrar en dimensiones desconocidas y no visibles.


El alza o baja vibracional fuera de lo normal, tiene diferentes nombres en el léxico médico corriente (diabetes, gripes, acné, neuritis, artritis, amenorreas, lupus, cáncer, sida, etc.).


En el área auditiva; Los humanos somos sensibles a las vibraciones con frecuencia comprendida entre 16 Hz y 20.000 Hz. Por debajo de 16 Hz se llaman infrasonidos y por encima, ultrasonidos.


Así las frecuencias que están por encima de 20,000 Hz son las que corresponde a la banda sutil, y donde puede hablarse de un espectro de lo intangible.= Tono muy alto Espiritual?

Finalmente respondí lo siguiente:

Desde el punto de vista físico, las oscilaciones (sea de cuerpos físicos o sea de campos electromagnéticos) pueden tener mayor o menor energía… pero la energía no vibra. No hay evidencia de que la energía vibre, no hay manifestaciones de tal fenómeno. Si tienes evidencias de esto, te pido que lo pongas en blanco y negro y, si así lo deseas, me permitas echarles un vistazo. De seguro nos ganamos el premio Nobel de Física.

La energía necesaria para las oscilaciones aumenta cuando éstas aumentan su frecuencia o su amplitud. En el caso de la radiación electromagnética hay una relación perfectamente establecida entre frecuencia y energía. No son dimensiones “desconocidas”. Puedes verlo en la siguiente liga: http://www.unicrom.com/Tel_espectroelectromagnetico.asp

Pongámoslo así, para que una cuerda de guitarra vibre, requiere de energía y no al revés. Para que un campo electromagnético oscile, es necesario consumir energía (digamos al pasar una corriente alterna por una espira conductora). La relación de este hecho físico con las acciones corporales o psicológicas sigue siendo muy oscuro para mí. Y es oscuro porque aunque he visto encefalogramas que registran la actividad eléctrica cerebral, y he visto las gráficas de las llamadas ondas alfa y beta, las supuestas frecuencias de estas ondas cerebrales son demasiado bajas (unos cuantos Hz) comparadas con el sonido, con la luz, o con el mar de frecuencias de radio, TV, rayos X, rayos gamma, rayos cósmicos, etc. No veo la relación.

Menos la veo en esto que mencionas de los 632.5 nm. Aquí hablamos de espectro de luz visible, correspondiente a un color naranja. Ahora veamos la frecuencia de oscilación natural de la molécula de agua, que es de 2.5 Ghz, o lo que es lo mismo, su longitud de onda es de unos 12 cm. Si el cuerpo humano tiene más de 70% de agua, ¿cómo es que esta luz naranja afecta al cuerpo?. Son varios órdenes de magnitud de diferencia, ni siquiera podríamos hablar de interferencia constructiva. No es lo mismo con los vegetales, que aprovechan la luz solar para realizar la síntesis de sus nutrientes: www.forest.ula.ve/~rubenhg/ecofisiologia/

Aun lo que mencionas de que por arriba de 20 kHz hay posible relación con lo espiritual, bueno, pues habría que preguntarle a los perros, a los delfines, y a los murciélagos que usan esas bandas de frecuencia auditiva para fines nada espirituales. Al menos no desde mi punto de vista. Finalmente hay cosas que oscilan a frecuencias mayores, mucho mayores y no necesariamente son sutiles, por ejemplo la radiación gamma.

Por lo tanto, sigo pensando que, a falta de modelos (y argumerntos) más convincentes, la mezcla sin ton ni son de conceptos físicos con los conceptos filosóficos del ying y el yang, resulta en un galimatías que ni es físico ni es filosófico, sino todo lo contrario.

Saludos desde el espacio entre la naturaleza ondulatoria y la corpuscular.

El uso de conceptos científicos para darle una supuesta validez a este tipo de conceptos etéreos es demasiado pueril, desde mi punto de vista. Es como contarle a un niño que el Ratón Pérez le ha dejado dinero por su diente recién caído: Sólo un niño creería que eso es verdad. Pero así es como se manejan estas nuevas eras, con una amalgama informe de conceptos y de sueños… y de buenos deseos. El uso de un poco de escepticismo echa al piso estos argumentos por huecos e insustanciales.


A mí también me gustaría que el espíritu o la espiritualidad se pudiese medir como se miden los campos electromagnéticos oscilantes. Pero eso no es posible, aun. El día que se pueda… ¡Me avisan!

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¿Transiciones espirituales o sólo manipulación?

Publicado por kidcooler en 19 Marzo, 2008

Una vez más, como resultado de mi deambular por los grupos de Yahoo dedicados a tratar temas espirituales, me encontré con un texto que se titula “La transición del ser humano“, reenviado por un miembro del grupo en cuestión.

Comenté sobre esto de los cambios “HUMANOS” simplemente como una exposición de lo mucho que se manosean los conceptos de la ciencia para explicar cosas que están en el terreno de la fe, con lo cual se pretende convencer a los incautos de abandonar su voluntad crítica. También comenté sobre las posibles consecuencias nefandas de seguir esta iniciativa a pies juntillas.

Cito las partes del texto que me parecen más interesantes (y peligrosas) para después aportar mi opinión o mis dudas al respecto:


Hoy, sobre la Tierra, existen seres humanos cuyo estado de consciencia está en transición rumbo a una etapa muy peculiar: dejan de estar polarizados en la mente concreta, analítica, deductiva y racional, para ingresar en el mundo de la intuición, del conocimiento directo, característico de la mente abstracta y de sus realidades suprafísicas.


¿Cómo saber que estos seres humanos están o no polarizados? Es decir ¿En qué sentido se usa el concepto de polarización?



Dicho despertar es el resultado de la implantación de un nuevo código genético, no en laboratorios terrestres, sino a partir de esferas suprafísicas. Según los grandes Instructores, sin ese despertar profundo cualquier intento humano de armonizarse con la inteligencia y con los ritmos del cosmos es en vano.

Vaya cosa. Implantación de códigos. En establecimientos suprafísicos. ¡Cosa más grande caballero! Y para colmo, imposible de corroborar. Pero ¿qué y quiénes son estos grandes Instructores?

Imaginemos que, en efecto, ya no necesitemos usar la mente concreta, analítica, deductiva, digamos racional. O como se dice textualmente, evitar la armonía con la inteligencia. Si la gente (toda) hiciera esto, la humanidad quedaría totalmente indefensa ante los embates de los mentirosos profesionales, de los poderosos con intenciones de eliminar cualquier resquicio de razón. Entre más idiotizado y dogmatizado esté un pueblo, más fácil dominarlo. ¿Acaso por los grandes Instructores? Veamos otro párrafo espeluznante:


El poder de organizar, de analizar, de clasificar y de estructurar, que la vieja mente concreta adquirió en su larga trayectoria a través de las encarnaciones en esta Tierra, estará por fin al servicio de la mente superior y, unido a ella, el ser participará constructivamente en la gran obra de la evolución.


Esto de poner al servicio de la “mente superior” los triunfos de la razón me recuerda la idea de abandonar la voluntad individual en pos de los deseos del “gran hermano” de George Orwell. Espeluznante me resulta la idea del pensamiento único, regido por los grandes instructores. Y más adelante, haciendo un pésimo uso de los conceptos científicos se afirma:


Esa transición del hombre forma parte de un proceso más vasto, que comprende la sutilización y la reestructuración energética de todo el planeta Tierra, tema amplio que repetidas veces hemos tratado en los libros que publicamos.


Esto de hablar sin ton ni son de la energía, es uno de los tantos elementos que hacen brincar las neuronas escépticas de mi empobrecido cerebro. Como no es posible ver la energía sino sólo sus efectos, es demasiada tentación hablar en forma bastante deshonesta de ella como si fuese un espíritu o un fantasma chocarrero.

En caso de seguir al pie de la letra estas sugerencias para una “transición humana”, las cosas serían absolutas, sin dudas, como tanto prometen los que no desean ser cuestionados, y como tanto se dice de este tipo de conocimientos “intuitivos”. Se critica a la “ciencia oficial” de que cambia sus afirmaciones con el tiempo, y se promete (a los incautos) que de esta forma intuitiva no habrá más dudas, todo será al 100% certero y veraz. El ofrecimiento vano de las certezas de la intuición resulta por demás atemorizante.

Si esa veracidad prometida apunta para el lado que quieren los poderosos, la vida de los humanos será todo felicidad, o para decirlo de una manera más drástica, la esclavitud de los humanos será feliz y placentera, todos en el “sendero de la luz”.

En caso contrario, la segunda venida del peor aspecto del oscurantismo será un hecho: persecuciones, acusaciones de “brujería”, “satanismo”, “raciocinio”, “escepticismo”. El cuestionamiento de dogmas se combatiría con toda la fuerza. En fin. La promesa de la luz parecería todo lo contrario: promesa de oscuridad. La definición de Oscurantismo dada por Wikipedia me agrada para citar aquí:


El Oscuratismo es la sistemática oposición al progreso, al cuestionamiento de dogmas y a la difusión del conocimiento más allá de ciertos límites. El Oscurantismo es lo opuesto al Librepensamiento y es con frecuencia asociado por sus opositores con los fundamentalismos religiosos.


¿Resulta increíble un escenario así? Veamos lo que los humanos hemos hecho en el pasado y seguimos haciendo en el presente. Los cristianos católicos romanos radicales instituyeron la inquisición para acabar con la herejía, para acabar con la diversidad de pensamiento. Los musulmanes extremistas instituyen la Jihad, para ampliar los territorios árabes y acabar con los que se oponen a la fe musulmana, y así por el estilo. El chiste es acabar con los que no piensen como los poderosos quieren. Cointelpro se queda pendeja con esta ola de anti-racionalidad.

Más que una transición espiritual, lo que veo entre las líneas de este texto es un intento enorme de manipulación para aniquilar, con palabras bonitas y pegajosas, la inquietud natural del ser humano para cuestionar su mundo, sus reglas y sus resultados.

Saludos, y conste que os advierto a tiempo desde este pequeño resquicio de razón y libertad.

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Requisitos racionales para la Reencarnación

Publicado por kidcooler en 7 Febrero, 2008

Hasta donde he podido saber del asunto de la reencarnación, ésta significa que después de que uno muere, es posible que el espíritu, el alma, la esencia o como se le llame, vuelva a habitar en otro cuerpo (quizá el de otro ser humano). Renacer, quizá. Literalmente volverse a forrar de carne. Que un espíritu o idea vuelva a tomar forma corporal (Esta última tomada del Diccionario de la Real Academia Española).

Tomando como válidas las premisas anteriores (con la consabida reserva escéptica), se me ocurre que si la reencarnación fuese real y auténtica, como mínimo implicaría cumplir los siguientes requisitos racionales:

  1. Que hubiese un espíritu, un alma, una esencia incorpórea al menos por cada ser humano vivo.
  2. Que de alguna forma ese espíritu habitara en nosotros, con nosotros, y a pesar de nosotros (me imagino que no podría renunciar a él o solicitar un cambio si, por ejemplo, si no me satisfacen sus características).
  3. Que no se aniquile cuando el cuerpo humano muere, que sea inmortal.
  4. Que de alguna forma ese espíritu se pudiese mantener también fuera del cuerpo, en alguna zona espacio-temporal, en algún campo electromagnético o gravitacional (digo, por mencionar algunos).
  5. Que a través de algún mecanismo fuera del cuerpo conserve la memoria de ciertas características propias (quizá con cierta identidad e individualidad, o quizá como parte de una colectividad) y/o adquiridas a partir de vivencias importantes experimentadas a través de los sentidos y actividad interna del huésped anterior.
  6. Que sea posible reconocer estas características una vez reencarnado, es decir que la memoria de almacenamiento de características no se degrade, que pase más o menos inalterada al nuevo huésped.
  7. Que ese reconocimiento estuviese basado en las propias características del espíritu o alma, y NO en lo que el “nuevo” cuerpo (y su cerebro) puede generar como ideas propias o sembradas.
¿Cómo determinar la existencia de un fenómeno con esta simple cadena de requisitos? (Ojo, que es una lista no exhaustiva). Tendría que empezarse por el más básico, el que exige la existencia de un alma inmortal.

No sólo su peso (recuerdo que hace tiempo alguien con demasiada iniciativa determinó el “peso” del alma, midiendo lo que pesaba un moribundo y posteriormente su cadáver, determinando la friolera de 21 gramos), sino su esencia, su funcionamiento, al menos sus características.

El estudio de cada una de los requisitos anteriores tendría que ser exhaustivo. Según entiendo, lo que hasta ahora se ha hecho es ir al revés. Se tiene una especie de reconocimiento de ciertas características o experiencias (supuestamente anteriores) y se camina en sentido contrario para llegar al punto en que la explicación es que existe una especie de alma inmortal que sirve de base para una o varias encarnaciones. Claro dando unos brincos entre una y otra característica que se pierde la continuidad totalmente.

El día en que podamos demostrar con evidencias inobjetables que existe un espíritu, un alma, una esencia inmortal, quizá estemos dando los pasos sólidos para llegar a la unificación de muchas líneas de pensamiento. Incluyendo la que supone que esa alma es una unidad que puede almacenar datos de la evolución espiritual (si es que existe tal cosa) que se logra a través de numerosas pasadas por el mundo físico.

Mientras tanto, mi adivinanza educada se mantiene apuntando hacia la fe, la imaginación y la credulidad de la gente como principales pilares de esta supuesta forma de “no morir”.

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