Ahuramazdah

El Weblog sin dogmas

Posts etiquetados ‘Intolerancia’

El paraíso también para los ateos: Un resquicio de tolerancia

Publicado por kidcooler en 29 Diciembre, 2008

Desde el NY Times
Por Charles M. Blow
Traducción y comentario final: KC

En junio pasado, el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública publicó en los EE. UU. un polémico estudio en el que mostraba que el 70 por ciento de los estadounidenses dice que creen que las religiones distintas de la suya podrían conducirles a la vida eterna.

Esto puso a los evangélicos gringos en un estado de nerviosismo. Después de todo, la Biblia deja en claro que el cielo es un área VIP con alfombra roja de terciopelo en la entrada para los cristianos. Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie viene hasta el Padre, sino por mí.” Pero la encuesta sugiere que los estadounidenses no compran esta idea.

Los evangélicos se quejaron de que las personas encuestadas pudieron no haber entendido la pregunta. Los encuestados no podía creer lo que estaban diciendo ¿o si?

Así las cosas, en agosto de 2008 el Foro Pew realizó de nuevo la encuesta (los resultados se dieron a conocer la semana pasada). Sesenta y cinco por ciento de los encuestados dijo – de nuevo – que otras religiones pueden llevar a la vida eterna. Pero esta vez, para aclarar cualquier confusión, Pew les pidió que especificasen que religiones. Los encuestados dijeron esencialmente que todas las demás.

Y la cosa no quedó allí. Cerca de la mitad piensa que los ateos también pueden ir al cielo y – haciendo a un lado el pataleo y los gritos, sin duda – la mayoría piensa que las personas sin fe religiosa también podían entrar.

¿Qué carajos significa esto?

Una muy plausible explicación es que los estadounidenses sólo quieren que cosas buenas le pasen a personas buenas, independientemente de su fe. Como dijo Alan Segal, profesor de religión en el Barnard College: “Somos una sociedad multicultural, y la gente espera que esta vida siga de la misma manera en el cielo”. Explicó que en la sociedad norteamericana, se han reunido tantas buenas personas de diferentes credos que es difícil imaginar que Dios los deje ir al infierno. De hecho, en la más reciente encuesta de Pew se preguntó a la gente lo que pensaban que era determinante para que una persona alcanzara la vida eterna. Casi el mismo número de cristianos dijo que se podría alcanzar la vida eterna sólo por ser una buena persona como los que dijeron dijo que era necesario creer en Jesús.

Además, al parecer muchos cristianos ven a la biblia como un texto didáctico flexible. Según la encuesta de agosto de Pew, sólo el 39 por ciento de los cristianos creen que la Biblia es la palabra literal de Dios, y el 18 por ciento cree que es sólo un libro escrito por hombres y no la palabra de dios para todos. De hecho, sobre la pregunta en la encuesta de Pew sobre lo que sería necesario para alcanzar la vida eterna, sólo el 1 por ciento de los cristianos dijeron que era necesario vivir la vida de acuerdo con la Biblia.

Ahora, sigue existiendo la posibilidad de que algunos de los encuestados pudieran no haber entendido las consecuencias de sus respuestas. John Green, un alto miembro en el Foro Pew, dijo, “La capacidad de la ignorancia para influir en los resultados de la encuesta nunca debe ser subestimada.” Pero no creo que los encuestados sean ignorantes acerca de este principio básico de su fe. Creo que han elegido hacer caso omiso de él… Por el amor de Dios.


Comentario.

Como he dicho en otras ocasiones, la realidad NO es un asunto democrático. O lo que es lo mismo, no porque hay una encuesta de este tipo, con respuestas de este tipo, las cosas de la religión son reales. Más bien lo que significa para mi, es que muestran un mayor nivel de tolerancia, que proviene desde las mismas bases de toda religión: los creyentes.

Que piensen que quienes no tenemos fe religiosa podemos compartir su paraíso es un buen indicio para una reducción de la intolerancia. Porque también, de mi parte al menos, el no compartir esa fe en la vida eterna no significa que se desee el “sufrimiento” eterno, o la destrucción de su fe o cualquier otra cosa negativa. Desde este lado del pensamiento, también se desean buenas cosas para las personas buenas que tienen fe.

Ver el resultado de la encuesta Pew en este sitio: http://www.nytimes.com/imagepages/2008/12/27/opinion/27blow_ready.html

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¡Escéptico, tú eres incapaz de entender!

Publicado por kidcooler en 26 Diciembre, 2008

“Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.”

Antoine de Saint-Exupéry


Si cambio la primera palabra del título de esta entrada por mi nombre, podría decir que he escuchado esta sentancia miles de veces. Bueno, con algunas variantes como “…no entiendes!”, o bien “… nunca entenderás!”, o esta otra “… estas cosas no las podrás entender”.

Aclaro que estas frases me las han dicho cuando pregunto sobre algún tema esotérico, espiritual, religioso, ovnilógico, etc. Ustedes, queridos lectores, de seguro entienden a qué me refiero. Mucha gente a la que le gusta defender sus creencias prefiere hacerse a la idea de que jamás comprenderé lo que tienen que decirme sobre ellas, y de esa manera, adivino, eliminan de un pluimazo la enorme responsabilidad de poner ante el tamiz de la razón sus más anheladas creencias.

El esposo de una amiga, casi siempre que platicamos sobre asuntos religiosos, suele decir “no hay más ciego que el que no quiere ver“; a lo que respondo “¡Yo quiero ver, sólo muéstrame evidencias!“, y entonces sale con lo que Antoine de Saint-Exupéry dijo en su famoso Principito: “Lo escencial es invisible para los ojos, sólo puede verse con el corazón“.

Y yo ya me canso de decir: El corazón es sólo un músculo que no siente, no ve, no piensa, no razona, no percibe…” etc. Pero parece que este hecho es pasado por alto con suma facilidad. La gente pretende “ver” con algo diferente que sus ojos (conectados al cerebro y, por ende, a su razón).

Recientemente tuve una discusión con un forista de los grupos de Yahoo a los que suelo acudir en busca de temas para este blog… ejem… creo que ya me balconeé. En fin, esta discusión se inició porque este forista opinó sobre un artículo que versaba sobre un estudio que demostraba que los perros podrían sentir envidia. Su opinión la reproduzco acá:


Ja, ja, ja. Los científicos descubren ahora lo que los demás sabemos desde siempre. Sus títulos los habrán conseguido en una tómbola. Tampoco conocerán que los perros entienden parte del lenguaje humano, pero para que éllos lo descubran tendrán que pasar unos cuantos años. Efectivamente: éllos no tienen perro. Está claro.

Y su opinión desató (más bien, yo desaté, con base en su opinión) mi reacción escéptica y crítica: “Si lo sabías ¿por qué no lo dijiste o no lo demostraste en un estudio? Hubieses obtenido fama y fortuna como científico. Quizás hasta hubieses merecido el premio Pavlov (no creo que el Nobel)”. Su respuesta que puede verse aquí, fue larga y tendida e incluyó ese argumento del “no-entendimiento”. Mi réplica está aquí, después de cada párrafo del forista, que se ha replicado en color azul:

>¿Cómo sabe que le he dicho que me lleve al coche y no al teatro?. Explícamelo, porfa.
Ojalá pudiera. Créeme, experiencias como las que mencionas las he tenido por montones. He tenido mascotas desde que nací. Pero para hacer de esa experiencia algo científico habría que descartar muchas otras cosas por las que una mascota “parece” entender el significado de nuestro lenguaje. Y eso, aunque no te guste, es lo que haría un equipo de científicos, descartar las que NO son causas de esa hipótesis “los perros entienden parte del lenguaje humano”.

No sé si lo has considerado, pero las actuales mascotas que “parecen” entender tu lenguaje (o el mío) son el resultado de muchos miles de años de acondicionamiento, selección, crianza y adiestramiento, que inició invariablemente con lo que quizás no te guste reconocer: dominación. Los animales que hoy parecen “entender” tus palabras, son descendientes de salvajes fieras que fueron dominadas. ¿Cómo las dominaron nuestros ancestros? Explícamelo porfas.

> Pero estas cosas no las puedes entender Keith, ni tú ni los gilipollas de los científicos que tienen a los animales en laboratorios haciéndoles auténticas canalladas.
Aquí debo brincar y fuerte. Iniciando con preguntas ¿Cómo chingados sabes lo que entiendo o lo que no entiendo? ¿Acaso puedes afirmar algo sobre mi capacidad de entendimiento? Sólo supones. Y se nota que te gustaría que tus suposiciones fuesen verdaderas, pero no muestras una sola evidencia de lo que YO soy capaz de entender. Así que no me vengas con esas gilipolleces de niño. Y ya se ve que no te gusta lo que sucede en los laboratorios. La próxima vez que tomes un medicamento, el que sea, por favor recuerda esto de los gilipollas. Y después de eso trágate el chocho.

Lo que YO entiendo (y ahora sí que podrías citarme textualmente) es que no hubo otra forma en que tius mascotas llegasen a “entenderte”, que no sea el ejercicio de “canalladas” peores de las que te puedas imaginar (que sucedan en los espantosos y terroríficos laboratorios donde los científicos gilipollas prueban en animales las medicinas que tú has tomado y que de seguro tus padres también y quizás hasta tus abuelos, gracias a las cuales, quizás, estés en este instante vivo, leyendo estas líneas) para lograr su domesticación. O qué… ¿te imaginabas que diosito hizo a tus mascotas así de entendidos?

> Y si no fueras tan ¿despistado?, te habrías dado cuenta que, con mucha frecuencia, digo aquéllo de que, a pesar de todo, la Ciencia es lo más racional a lo que podemos recurrir. Por éso te equivocas cuando crees que rechazo a la Ciencia.
Buno, eso de que no entendemos lo que tú (u otros) sí entienden sobre los animales no es muy científico que digamos. Tus frases burlonas como “sus títulos los habrán conseguido en una tómbola”, no ayudan para nada en tu causa para reconocer a la ciencia o a sus practicantes. Sería mejor si, por ejemplo, en vez de burlarte en hueco leyeras el estudio que dió origen a esta afirmación sobre la envida y entonces, con evidencias (tuyas o ajenas) salieras con lo que saliste. Quizás sí hayan salido con una tontería, como dices, pero para tus bonos deberías mostrar más sustento de ese calificativo “tonterías”. El problema no es si rechazas a la ciencia, el problema es que hablas muy a menudo de ella (o de sus practicantes) sin bases ¿Recuerdas lo de Hawking?

Te recomendaría leer el artículo en Neofronteras, especialmente los comentarios, en los que alguien salió con lo mismo, de que eso “ya se sabía”.
http://neofronteras.com/?p=1371

> Se puede apoyar a los científicos dignos, pero tú los apoyas a todos, por sistema, por lo que te haces irracional y apoyas aquéllos que no merecen el nombre de científicos. Debes aprender a discriminar.
Una vez más hablando en hueco. ¿Podrías dar UNA sola muestra de que yo APOYO a todos los científicos por igual? ¿Una sóla frase mía en la que diga que TODOS los científicos, por el sólo hecho de serlo, merecen MI apoyo? ¿Por sistema lo hago? ¿Cómo deduces que no discrimino? Vaya con tus suposiciones maniqueas y pueriles.

> En cuanto a la palabra “magufos” y el desprecio que mostráis por “todos” los grupos de Ufología y Parapsicología, me confirmáis vuestra incapacidad para discriminar.
A ver, enséñame a discriminar… explícame si tu frase “…formas parte de los grupos escépticos, y ya sabemos lo “racionales” que sois usó algo de “discriminación”. Y otra. Muestra que YO me he referido a ti o a otros colisteros con ese apodo “magufo”. Mira que cara más dura la tuya, generalizar tu concepto de “escéptico” hacia todos ¿eso es un ejemplo de discriminación?. Yo más bien pienso que has recurrido a un argumento ad hominem. O sea, como “otros” me (nos) han llamado magufo(s), tú, Keith, NO sabes discriminar. Aplastante tu lógica.

> Y también te recomiendo que aprendas a identificar los comentarios coloquiales, como los mensajes que han dado origen a esta pequeña polémica. Porque eran coloquiales.
Recomendación revirada. El comentario del premio “Pavlov” también era coloquial.


Finalmente mi opinión al respecto de los animales, de los estudios sobre su comportamiento, sobre la ética de los científicos que realizan estos estudios y otros temas más es la siguiente:

Uno debiera poner en la escala de valores los aspectos que casi todos damos por hecho y que rara vez nos ponemos a reflexionar en ellos, por ejemplo:

  • Alimentación. La apuesta es que prácticamente con un 100% de seguridad alguna vez en tu vida has comido carne roja, pescado o aves,y de seguro un animal murió para que tú puedas comer. La muerte de estos animales es un proceso industrializado en la mayor parte de los casos, nada agradable de presenciar por cierto. Incluye su traslado desde las granjas de crianza hasta los mataderos, en condiciones indecibles. Para comer tendrás que matar al animal tú mismo, si es que te encuentras aislado de la civilización.
  • Medicamentos. La apuesta es que prácticamente con un 100% de seguridad alguna vez en tu vida has tomado un medicamento que fue probado en animales de laboratorio. Y lo mismo para tus padres y casi igual para tus abuelos. Gracias a esos medicamentos la vida promedio de la humanidad subió casi un 50% más que hace un par de siglos.
El dilema está así:
Si estás muriéndote de hambre en un sitio aislado ¿matarías y te comerías a un animalito de los que consideras “incomible” (mascotas, rastreros, etc)?
Si tú o alguien de tu familia está muriéndose ¿dejarías de administrarle un medicamento que fue probado en animales de laboratorio?

Yo pienso que puede haber alternativas al uso de animales para experimentación médica. No sé si pueda haber substituto eficaz para la carne comestible (yo soy omnívoro), debido a la alta concentración de proteínas. Lo que considero infantil es juzgar, como muchas veces se hace entre bromas y ofensas claras, a quienes han optado por el uso de animales de laboratorio como parte de un proceso que tiende a salvar vidas humanas (o a mejorarlas).

Incluso juzgar a los cazadores deportivos actuales requiere de saber un poco más. Yo no cazo animales por deporte, cundo mucho mato animales que son una plaga (hormigas, ratas, moscas etc).

Se ha dicho que los cazadores (hombres) que usan armas de fuego piensan, en su muy hondo ser, que la punta de su pene llega donde pega la bala que disparan. Motivaciones aparte, la verdad es que al menos algunos grupos de cazadores con quienes he tenido contacto directo, aportan fuertes cantidades de dinero para apoyar la preservación de especies como la del venado de cola blanca. Y lo hacen por dos objetivos, para que no se extingan y para que siga habiendo presas. ¿Inhumano? Quizás, pero al menos ellos hacen algo tangible para la preservación de algunas especies.

Ahora bien, regresando al tema original, el estudio de la envidia en perros es muy interesante. Muestra una posibilidad de que el sentido de “justicia” que se pensaba que sólo tenían los humanos y algunos primates mayores, puede ser natural en otras especies. ¿Que beneficio tiene? Aparte de ser motivo de burla de algunos (basados más que nada en su ignorancia), pienso que puede proporcionar bases sólidas para EVITAR que se siga usando animales en experimentos genéticos o médicos. Claro, el experimento de la envidia en perros usó perros. Pero no se les dañó, simplemente se les acondicionó en una respuesta específica.


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Los prejuicios y contradicciones de los intolerantes evolucionados

Publicado por kidcooler en 28 Noviembre, 2008

“No sé porque hay gente que desacredita y habla mal de algo o alguien sin siquiera investigar o saber de que se trata.”
“Como hay personas que al no ser o hacer nada trascendente en la vida real, pretenden destacar aún desacreditando a los demás por lo menos”

María Guardiola



En este camino tortuoso del predicador del escepticismo y del pensamiento crítico, uno a veces se topa con gente que nomás no tolera que los demás piensen diferente. Hay algunos que se sienten sumamente agredidos con los cuestionamientos del escepticismo, como el “sobrino” del camarada Lev, quien aseguraba tener evidencias de los elementos súper pesados (vieja historia), o bien como la dama que pretendía saber la fórmula de la invisibilidad mediante una especie “auto castración”. O como una antropóloga evolucionada que de pronto se suelta con ofensas regionalistas y agresivas diatribas sin fundamento alguno.

El caso

En uno de estos grupos de Yahoo que tanto menciono, de buenas a primeras una forista se lanzó contra su seguro servidor porque (según me enteré recientemente), se “imaginó” (o se inventó) que me había dirigido a ella con “palabras muy despectivas” debido a que ella “pensaba que dios sí existe”.

La historia es larga y data de 2005, pero no aburriré a la amable concurrencia con relatos de la historia (y la antropología) no tan reciente. Sólo referiré que una de sus agresivas misivas sirvió para inventarme el asunto de Higadolandia.

Lo interesante del caso es que esta forista (antropóloga evolucionada) afirmó sobre su seguro servilleta cosas como las siguientes (incluyo entre paréntesis la liga de la intervención mía que dio origen a su comentario):

  • Si no crees en nada de esto, ¿Que haces en un grupo que si cree? Es como quererte meter a una fiesta que no has sido invitado, pero además de que te metes de colado, tratas de arruinarla. ¿Porque no buscas un grupo que se llame “Escépticos anónimos” o algo así?. Debe de haber……..¿O que?, ¿quieres convencernos a TODOS de TU verdad?

(Ella respondía directamente al mensaje en el que compartí la entrada “Escepticismo e Ingenuidad“).

  • Te delatas solito; eres un chilango que se cree como buen chilango muy fregón
  • Tu soberbia y tus ataques así lo indican porque eres el único que me ha atacado
  • Una cosa es tener diferentes opiniones y expresarlo con respeto y otra es mostrar lo frustrado que estás, me imagino que has de ser un señorcito que en ningún lado se nota y por eso descargas tu amargura y demuestras tus ansias de ser aceptado.
  • Por esto, tu saña en atacar y calificar a la gente que ni conoces.
  • Tu inmadurez y tu falta de seguridad la demuestras además con el seudónimo tan mamm….que usas.. y con él se nota también lo naco y chilango que eres.
  • Te has de llamar en realidad Nopalino Huarachéz o algo así.
  • ¿Que se puede esperar de un don nadie como seguramente eres tu?
  • Todos los chilangos son iguales….taaaaan soberios y tan groseros…..y tan fantoches…..que dan ¡Guácala! y uuueva!!!!
  • Yo los conozco muy bien porque viví en tu popómetrópolis muchos años…(los peores de mi vida) puros ladrones y psicópatas como tu….

(Esta fue su respuesta a esta serie de intercambios casi monosilábicos)

  • Porque este señor, alias “Keith” no quiere discutir temas, quiere crear caos y polémica, quiere imponer su forma de pensar y lo hace de forma grosera, vulgar y agresiva.
  • Lo siento mucho… me da digamos, pena ajena, por ser paisano mío. Pero te aseguro que no todos en México somos así de prepotentes.

(Esto le respondía a otra forista que, como la antropóloga, erró el tiro y me confundió con otra persona)

  • No te conozco. Aunque si reconozco que a veces como te he dicho anteriormente, me da más bien lástima las personas que como tu, se creen “la última coca del desierto”, “los poseedores de la verdad única “, “los defensores de la racionalidad y de la ciencia ortodoxa y convencional como único camino posible”, “los manipulados por unos medios cada vez más adormecedores e hipnóticos que les dicen que pensar”, “los que no creen más que en lo que pueden tocar o ver con sus ojitos físicos”,
  • Me dan pena los que no pueden abrir esos ojitos y ver más allá de lo tangible, porque aún no han madurado lo suficiente para poder hacerlo y pasar al siguiente nivel evolutivo.

(Esto respondió a mi directa pregunta “¿Qué es lo que te da vergüenza de mi?“)

Los maduros y evolucionados

Lo rescatable de estas diatribas es la exhibición de las contradicciones de gente, como esta forista, que pretenden tener un nivel superior de madurez y evolución (lo que esto signifique) y que sienten pena porque según ellos su seguro servidor no ha madurado lo suficiente y no ha pasado al siguiente nivel evolutivo.

Las aseveraciones de esta forista harían suponer que se encuentra en mejor posición de madurez y evolución como para sentir lástima de mis carencias en este sentido. Entonces ¿Cómo explicar que esta antropóloga evolucionada y madura se avienta sin bases a decir tanta tontería sobre su seguro servidor (y su escéptica forma de pensar)? Si dice que no me conoce ¿Cómo sabe lo que yo me creo? ¿No parece contradictorio afirmar cualquier cosa sobre mi persona si inicia su diatriba aceptando que NO me conoce? Debido a que, según dice, vivió un tiempo en la Ciudad de México DF y por su amplísimo conocimiento de la idioscincracia del capitalino ¿tiene suficiente autoridad para calificar a todos los capitalinos y juzgarme sin conocerme? ¿A eso se le llama madurez? ¿A eso se le llama evolución? ¿Es capaz de saberlo TODO sobre mí (como por ejemplo si soy psicópata y ladrón), sin conocerme? ¡Vaya prejuicios!

El modelo

Lo que sucede, pienso, quizás tenga que ver con ese afán humano de aparentar lo que no se es, de fingir lo que se quisiera ser y hacer cualquier cosa, mentir, engañar, pasar por encima de los diferentes y actuar (a veces) como una jauría de predadores antes que abandonar la pose, la falacia, la máscara. Me he encontrado con gente que se piensan de sí mismos como personas “buenas y generosas”, y que resultaban tener actitudes mezquinas y miserables al pormayor.

En estos casos del ambiente virtual, me he dado cuenta de que:

  • Un charlatán quisiera ser científico por arte y gracia de su habilidad para ofender y hablar en tono autoritario, pero sólo atina a hacer el ridículo con sus necedades.
  • Una dama sexagenaria quiere ser el “alma” de la ovnilogía pero a quien le falla la biología de secundaria.
  • Una antropóloga regiomontana quiere poseer la verdad sobre El fin de las eras y del tiempo, un libro que escribió, y ser una persona evolucionada y madura porque “cree” sin ver, pero por no ver bien (quien es quien) agrede y miente a diestra y siniestra..


Otra causa puede ser también el amor que los humanos prodigamos a nuestros prejuicios. Somos muy dados a elaborar ideas en nuestra mente y a desarrollar toda una “lógica” de nuevas ideas que refuerzan a las primeras, pero que rara vez tienen algo que ver con la realidad. Estas ideas se arraigan tanto que evitan que miremos con imparcialidad hacia la realidad y nos quedemos en eterno abrazo con nuestras torcidas ideas y falsos prejuicios.

Lo más sencillo del mundo es abrazar estos prejuicios y defenderlos ofendiendo y calificando a las personas que no los comparten. Después de todo, los prejuicios nos evitan la dolorosa y agotante tarea de pensar por nosotros mismos e indagar más sobre aquello de lo que nos hicimos las ideas prejuiciosas.

Lo difícil es preguntar, investigar y arriesgarnos a que las respuestas y las evidencias reales (no imaginadas) nos arranquen de nuestro abrazo de amor con los prejuicios.

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Intolerancia, el peor de los actuales defectos del ser humano

Publicado por kidcooler en 13 Marzo, 2008

¿Por qué razón somos intolerantes? ¿Que nos hace tomarla contra los que son diferentes a nosotros? ¿Realmente hay tanta diferencia entre nosotros a tal grado que somos capaces de destruir lo que no es igual o parecido a nosotros, a nuestra forma de pensar, a nuestras creencias?


Bueno, al parecer las diferencias más grandes se encuentran en el ojo del observador, a juzgar por los últimos acontecimientos en Querétaro. Me refiero a los atentados violentos contra un grupo de jóvenes que se autodenominan “emos”. ¿Que tan diferentes son los emos? su apariencia, en efecto, no es ortodoxa, como se puede ver en algunos sitios.

Pero esto no es nuevo. En la década de 1960 tampoco fue ortodoxa la apariencia hippie, o antes la apariencia Zoot Suit (Pachuco)

en la década de 1940. O sea, la historia se repite… con la misma violencia con la que fueron reprimidos los hippies en sus manifestaciones por el fin de la guerra en Vietnam, o los Zoot Suits por su rebeldía para enrolarse en el ejército Americano en la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente no hay una guerra mundial. Pero queremos una, quizás. Una en la que el enemigo es el que usa turbante, el que tiene otra religión, el que tiene otra apariencia. Aparentemente nos gusta el sufrimiento que proporciona el terror de una guerra, de sus muertos, de sus horrores. Ahora queremos la guerra de la intolerancia.



En el pasado remoto de la humanidad, de acuerdo con el registro fósil y de otras evidencias, se puede decir que la principal amenaza para la supervivencia era el acoso de otros animales más fuertes y mejor dotados para la cacería que nosotros.

Aprendimos a temer a las grandes bestias ya que éramos presa fácil de muchos de ellos. No somos suficientemente rápidos para huir, ni suficientemente ágiles para trepar por un árbol, ni suficientemente fuertes para ofrecer una respuesta directa a sus ataques, ni suficientemente protegidos para guarecernos en nuestras defensas naturales. Sólo teníamos un cerebro un poco más desarrollado, capaz de idear armas de defensa y ataque, capaz de diseñar trampas y disfraces, capaz de transmitir conocimiento a la descendencia, capaz de crear vínculos sociales para proteger a la incipiente especie, capaz de desarrollar emociones y pensamientos ligados entre sí.

Así pasamos varios millones de años, a merced de los depredadores, y tratando de ingeniar soluciones creativas para sortear esos peligros. Las maneras para resolver los problemas de la supervivencia se quedaron grabadas en nuestra genética y en nuestros cerebros. Al menos eso es lo que nos dice Carl Sagan en su obra “Dragones del edén”, y es confirmada por Daniel Goleman en “Inteligencia Social”:

La neocorteza (del cerebro) del Homo Sapiens, mucho más grande que en ninguna otra especie, ha añadido todo lo que es definitivamente humano. En la evolución, la neocorteza permitió una juiciosa afinación… que ha creado enormes ventajas en la capacidad de un organismo para sobrevivir en la adversidad, haciendo más probable que su progenie transmitiera a su vez los genes que contienen ese mismo circuito nervioso.

El problema es que en la actualidad ya no necesitamos tanta capacidad cerebral para defendernos de las amenazas. Es decir, las mayor parte de las amenazas actuales ya no ponen en riesgo nuestra vida, y mucho menos atentan contra la supervivencia de la especie humana, aunque haya gente que aun desea sembrar el terror en nuestros inconscientes (pero de seguro con fines nada altruistas).

Tenemos una gran capacidad para idear tantas cosas que en nuestros días inventamos problemas, conflictos y enemigos falsos. Vemos con tanta facilidad las diferencias en los demás (incluyendo muchas especies animales) que nos sentimos amenazados por estas realmente sutiles diferencias. Y nos sentimos bien (de manera ficticia) cuando hacemos algo por acabar con ellos aunque sea de manera virtual.

Para mí, eso explica el por qué podemos ser tan intolerantes actualmente. Entiendo que la intolerancia a las hienas gigantes tuviese una base de supervivencia… quizás hace dos millones de años. Entiendo que la intolerancia a la tribu vecina tuviese una base de supervivencia… hace unos 50 mil años. Entiendo que la intolerancia a una diferencia de religión tuviese una base de supervivencia… hace unos dos mil años.

Pero hoy ya no es necesaria tanta intolerancia. No es necesaria y hasta resulta uno de los peores defectos de los humanos.

Podemos vivir y sobrevivir entre nosotros como raza humana, y entre los demás especies animales y vegetales, si somos conscientes de que podemos usar nuestra capacidad cerebral sobrada para:

  1. Adaptarnos a los rápidos cambios sociales y tecnológicos.
  2. Adaptarnos a las cambiantes condiciones sociales.
  3. Convencernos de que no es necesario seguir siendo tan intolerantes para sobrevivir a estos cambios.
  4. Convencernos que la mayor parte de las diferencias que observamos no hacen enemigos de los demás.


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