Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.
Desde Scientific American’s Guest Blog
Por Sean M. Carroll
Traducción: KC
Publicado por keithcoors_00 en 7 junio, 2011
Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.
Desde Scientific American’s Guest Blog
Por Sean M. Carroll
Traducción: KC
Publicado en Ciencia, Escepticismo | Etiquetado: Alma, Física, Física Cuántica, Muerte, Religión | 4 Comentarios »
Publicado por keithcoors_00 en 31 enero, 2011
¿podría ser ese el frío del que has hablado con el tema de las aves, los peces y otros animales?.
Actualización; 6 de febrero de 2011.
Publicado en Escepticismo | Etiquetado: Humor, Muerte, Terrorismo informático | 1 comentario
Publicado por keithcoors_00 en 9 junio, 2010
Así decía la nota de El Universal que llevaba como título “Exigen a PGJ indagar robo de niños“:
“Si tuvieramos dinero o fuéramos influyentes, las autoridades harían su trabajo y mis hijos estarían con nosotros”, dijo Javier Covarrubias, padre de los menores Isis Liliana, de un año y medio, y Darien Isaí Covarrubias Merino, de dos años siete meses de edad, quienes fueron robados de sus brazos el pasado 18 de mayo mientras era golpeado.
Los hechos ocurrieron en la avenida del Trabajo, entre las calles de Constancia y Granada, en la colonia Morelos, aproximadamente a las dos de la tarde. “Bajamos de un microbús, yo iba cargando a Darién porque iba dormido, y bajé a Liliana porque le iba a poner sus zapatos para que caminara”, cuenta Javier.
“Sentí un empujón por la espalda, me caí, hice al niño a un lado y me empezaron a golpear. Pensé que me iban a matar, oí a mi hijo llorar, luego ya no lo escuché. Dejaron de golpearme, me levanté y vi a un sujeto correr, sólo pensé en ir tras él, y en ese momento mis hijos ya no estaban”.
La Procuraduría capitalina informó que la desaparición de los dos niños que desató las protestas en Tepito por el supuesto robo de menores de edad fue consecuencia de que Javier Covarrubias González, padre de los pequeños Isis Liliana y Darien Isaí, los entregó como finiquito o pago provisional de un adeudo de 25 mil pesos a una mujer que identifica como “Lupe”, y que al parecer vive en la colonia Constituyentes, municipio de Tlalnepantla, estado de México.
La Procuraduría capitalina informó que hallaron dos cadáveres en avanzado estado de descomposición, al parecer se trata de los hermanitos Darien Isaí e Isis Liliana Covarrubias Moreno, de dos años y siete meses, y de año y medio de edad, respectivamente.
El asesino confesó que el día que los mató se sentó sobre unas piedras y mientras su hijo jugaba a sus espaldas, atrajo a la pequeña hacia su pecho, le cubrió la naríz y la boca con una mano, hasta matarla. Tras esto, llamó al pequeño y lo asesinó del mismo modo.
Según su propio relato, cavó un hoyo donde metió a su hijo en una bolsa negra, y lo cubrió de tierra. Acudió a un mercado para comprar una maleta, en la cual echó el cuerpo de su niña, para abandonarlo sobre avenida Insurgentes, afuera del parque; cerca de unas torres encontró un hueco donde la dejó.
Después de haber matado a sus hijos fue a la casa de sus cuñadas, en el barrio Tepito, donde no encontró a nadie. En su camino se encontró a su esposa, a quien le aseguró que unos sujetos lo habían golpeado para robarse a sus hijos.
No lo sé aún. Pero en este espacio se mantiene la línea:
Nota desde El Universal: http://www.eluniversal.com.mx/notas/686671.html
Publicado en Escepticismo | Etiquetado: Creencia, México, Muerte | Comentarios desactivados
Publicado por keithcoors_00 en 22 enero, 2009
Hablar con los muertos es fácil. Pero hacer que los muertos respondan es difícil. ¿Por qué no les telefoneamos?
Por Michael Shermer
Traducción: KC
Los mensajes de Cheyenne que afirmaban la vida después de la vida la vida salieron del “Teléfono de los muertos” de Thomas Alva Edison – o, al menos, un facsímil de una máquina que se rumoraba que el gran inventor nunca construyó. Era sólo una de las muchas conferencias de ese día (a razón de 90 dólares la entrada), conducidas por Christopher Moon, editor en jefe de la revista Haunted Times, y parte del espectáculo que es Univ-Con, una conferencia de lo paranormal organizada por Ryan Buell, el telegénico anfitrión del programa televisivo de A & E “Paranormal State”. Fui invitado para proporcionar alguna sensibilidad científica.
No pude escuchar al hermano de Cheyenne, a su madre o a cualquier otro espíritu incorpóreo, hasta que Moon interpretó los ruidos aleatorios procedentes de la máquina que, él me explicó, fue creada por un hombre de Colorado llamado Frank Sumption. “La Caja de Frank”, de acuerdo con su inventor, “consiste en un generador aleatorio de tensión, que se utiliza para ajustar un módulo receptor de Amplitud Modulada (AM) rápidamente. El audio del sintonizador ( “audio en bruto”) se amplifica y alimenta a una cámara de eco, donde los espíritus la manipulan para formar sus voces “. Aparentemente, esto es difícil para los espíritus, de modo que Moon emplea la ayuda de “Tyler” un espíritu “técnico”, a quien él llama para acorralar a los espíritus rebeldes dentro de oído del receptor. Lo que sonaba fue como cuando se mueve un dial de la radio rápidamente, de modo que sólo los ruidos y fragmentos de palabras fueron audibles.
“Están los muertos dentro de esa caja?” Le pregunté a Moon. “No sé dónde están los muertos. En otra dimensión, probablemente”, Moon conjeturó. “Bueno, ya sabemos lo fácil que es para nuestro cerebro encontrar patrones significativos en el ruido aleatorio”, seguí, “¿cómo puede diferenciar entre las palabras de una una persona muerta y los ruidos aleatorios que sólo suenan como palabras?”. Moon estuvo de acuerdo,” Tienes que ser muy cuidadoso. Grabamos las sesiones y conseguimos coherencia en lo que la gente escucha”. Persistí: “Coherencia, como en que porcentaje ¿95 por ciento, 51 por ciento? “. ” Mucha”, respondió Moon. Las preguntas y respuestas terminaron allí, porque el siguiente período de sesiones estaba a punto de empezar, y no quería perderme la conferencia titulada “La Mecánica Cuántica: ¿Está demostrando la existencia de lo Paranormal?” dictada por otro especulador de lo paranormal con el uri-nombre de Konstantinos .
Esa noche en mi discurso de apertura expliqué cómo el cerebro es “cebado” para ver u oír algo que aumenta la probabilidad de que la percepción obedezca a los conceptos. Interpreté una parte de la canción Stairway to Heaven de Led Zeppelin al revés, en la que se puede escuchar un ocasional “Satanás”, y luego la interpreté de nuevo después de cebar sus cerebros proyectando la supuesta palabra oculta en la pantalla. Los datos auditivos se pasaron del lado de las señales visuales (la más divertida fue “there was a little toolshed where he made us suffer, sad Satan” – ver en mi conferencia Escepticismo 101 (36MB Quicktime). También interpreté una serie de ilusiones auditivas producidas por Diana Deutsch, psicóloga de la Universidad de California, en San Diego (http://deutsch.ucsd.edu/), en la que un bucle de cinta repetitiva de dos sílabas de una palabra es interpretada como diferentes palabras y frases en la mente de personas diferentes.
Estos son ejemplos de “patronicidad”, la tendencia a encontrar patrones significativos en ruido aleatorio sin sentido alguno (un concepto que introduje en mi columna de diciembre 2008), y al día siguiente la puse a prueba cuando Moon me dio un demo. Con el Teléfono de los Muertos chirriando a lo lejos, intenté conectar a mis difuntos padre y madre, pidiendo una “validación” de una conexión – sus nombres, la causa de su muerte … cualquier cosa. Lo intenté una y otra vez. Nada. Moon le pidió a Tyler intervenir. Nada. Moon dijo que escuchó algo, pero cuando lo presioné simplemente salió con evasivas. Yo voluntariamente suspendí mi incredulidad en espera de hablar con mis padres, a quienes extraño mucho. Nada. He buscado por cualquier patrón que puediera encontrar. Nada.
Y eso, me temo, es mi evaluación de lo paranormal: Nada.
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Publicado por keithcoors_00 en 28 noviembre, 2008
El 18 de noviembre pasado hace 30 años en las selvas de Guyana, Jim Jones, líder de la secta Templo de los Pueblos, ordenó el suicidio en masa o asesinato de más de 900 de sus propios seguidores induciéndoles a beber ponche con cianuro o por inyección letal. Él había controlado casi toda la información de entrada en el grupo y les advirtió a diario que “ellos” (el gobierno, los imperialistas, capitalistas codiciosos, etc) eran el enemigo. Así que cuando el congresista Leo Ryan y su equipo de investigación llegó a en Guyana, los seguidores de Jones fueron preparados para creer que “ellos” venían a destruirles y tenían que ser detenidos en su intento. Después de que el congresista y otras personas de su partido fueron asesinados, Jones dijo que los miembros de culto que ahora realmente “ellos” vendrían a eliminarlos, y que su única opción era pasar a la siguiente etapa de la vida.
Aunque algunos miembros trataron de escapar (y fueron baleados), y otros más fueron obligados a beber el veneno, la mayoría estaban atrapados en el contagio del momento y se quitaron voluntariamente sus propias vidas y las de sus hijos. Se puede escuchar los gritos y las voces en sus momentos finales, capturados en cinta, como Jones los impulsaba:
“Por favor. Por el amor de Dios, vamos a seguir adelante con esto… Hemos tenido demasiado de este mundo como se podría tener… Este es un suicidio revolucionario. Esto no es un suicidio auto-destructivo. Así que tendrán que pagar por ello. Trajeron esta desgracia sobre nosotros. Y ahora tendrán que pagar por ello. Dejo este destino para ellos… Si todos se relajan. La mejor cosa para hacer es relajarse, y no tendrán problema… Acaben su vida con dignidad. No derramen lágrimas en su agonía. No hay nada con la muerte… ¡Paren esta histeria!. Este no es el camino para que las personas socialistas o comunistas mueran. Nosotros debemos morir con dignidad… La muerte es un millón de veces preferible a 10 días más de esta vida. Si sabías lo que tenías delante – te alegrarás de haberte ido esta noche… Dénse prisa, dénse prisa mis hijos. Apresúrense”.
Lamentablemente, Jonestown no fue un evento único. El 26 de marzo, 1997, 39 miembros del culto Puerta del Cielo bebieron una mezcla mortal (y como medida de seguridad fueron asfixiados con bolsas de plástico envueltas alrededor de sus cabezas), a fin de reunirse con la nave madre que creían venía en camino a la Tierra. ¿Cómo pueden ocurrir estas tragedias?
En general, este tipo de sistemas de creencias es lógicamente coherente y consistente cuando uno se encuentra dentro de ellos. No es hasta que se sale del grupo y se obtiene un punto de referencia diferente que la coherencia y la lógica desaparecen. Esta es la razón por la que los cultos controlan los movimientos de sus miembros y, en particular, su acceso a la información externa y el contacto con amigos y seres queridos en el mundo real. (Jones trasladó su grupo a Guyana desde San Francisco.) También son bien conocidos los efectos psicológicos sociales operando sobre estos grupos – tales como la pérdida de la individualidad, el cumplimiento de ciertos comportamientos y la conformidad de pensamiento bajo la presión del grupo, junto con el difusión de la responsabilidad individual y pensamiento grupal.
Pero hay algo más profundo que pasa aquí que pienso que afecta a los procesos cognitivos en todos nosotros como miembros de grupos sin-culto, como los partidos políticos: el sesgo de confirmación. Esto es cuando buscamos y encontramos pruebas que apoyan lo que ya creemos, e ignoramos o racionalizamos las evidencias que no lo apoyan. Y porque somos tan tribales por naturaleza, que empleamos el sesgo de confirmación con vigor extra cuando se trata de la defensa de los grupos a los que pertenecemos. Los republicanos tienden a escuchar las charlas en la radio conservadora, ver Fox News y leer el Wall Street Journal, recopilando datos y tomando nota de los argumentos que apoyan sus creencias políticas. Los Demócratas son más propensos a escuchar estaciones de radio progresivas, navegar por los blogs liberales y leer el New York Times. Todo el mundo lo hace.
La confirmación de sesgo explica por qué tantos rumores acerca de los candidatos fueron asimilados con entusiasmo recientemente. En la izquierda, los comentaristas se regodearon con falsos chismes acerca de la ignorancia de Sarah Palin (ella no sabía que África es un continente) y el fanatismo (ella trató de prohibir libros de la biblioteca pública) porque los liberales piensan que los conservadores son tontos y dogmáticos, y después de ocho años de malas políticas de George W. Bush y los yerros de Palin en la entrevista, los rumores simplemente se limitaron a confirmar lo que ya creían los liberales.
En la derecha, los conservadores estaban preparados para procesar como verdaderos los rumores acerca de que Barack Obama es un musulmán o árabe, o que su plan fiscal – que no se distingue de los de la mayoría de los candidatos demócratas en las últimas décadas – confirmó que él es un socialista, incluso mientras los republicanos estaban nacionalizando la industria financiera y maquillando el registro de deudas.
La investigación sobre el sesgo de confirmación ha encontrado que cuando los individuos son confrontados con las evidencias que contradicen profundamente sus creencias, las desestiman por no válidas, mientras que otros sujetos tratan la misma información como valiosa cuando se confirma lo que creen. En un estudio, por ejemplo, a los sujetos se les mostró un vídeo de un niño tomando un examen. Un grupo fue informado de que el niño era de una clase socioeconómica alta, y otro grupo fue informado de que el niño era de una clase socioeconómica baja. A los sujetos se les pidió evaluar la capacidad académica del niño sobre la base de los resultados de la prueba. El niño que se pensaba perteneciente al grupo socioeconómico alto fue calificado por encima del nivel promedio, pero el niño que se pensaba perteneciente al grupo socioeconómico fue calificado por debajo de nivel promedio. Mismos datos. Mismo chico. Diferentes interpretaciones.
El sesgo de confirmación oscila entre todos nosotros, especialmente cuando refuerza nuestro tribalismo interno. La mayoría de nosotros nunca se unirá a un culto, pero todos nosotros estamos sujetos a la atracción de pensar que la evidencia apoya nuestras más preciadas creencias. Dentro de Jonestown, las cotidianas arengas de Jim Jones confirmaban a los miembros de que su causa era justa y que, en última instancia, la muerte les traería paz y justicia.
Es por esta razón que tenemos que buscar evidencias que no conformen nuestro sistema de creencias, escuchar los argumentos de aquellos con quienes no estamos de acuerdo, pedir una crítica constructiva de nuestras creencias, y recordar las palabras de Oliver Cromwell a la Iglesia de Escocia en 1650: ” Yo suplico a usted, por las entrañas de Cristo, que piense que es posible que esté confundido”
(Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com)Publicado en Escepticismo | Etiquetado: Muerte, Religión | 2 Comentarios »