Ahuramazdah

El Weblog sin dogmas

Razones por las que no se soporta a los escépticos

Posted by keithcoors_00 en 4 mayo, 2009

No hay nada más raro en el mundo que una persona a la que siempre podamos tolerar.

Giacomo Leopardi

Hace cosa de un par de semanas, publiqué la entrada sobre las patinadas de un ex astronauta. Como resultado de mi opinión, el venerable Adolfo Gandín, uno de los distinguidos ciudadanos de Higadolandia, salió con otra patinada llena de ataques personales hacia el autor de este blog. Su desgarradora respuesta puede verse aquí. Cito una parte interesante:
Estos ultimos dias he visto con desagrado en varias listas en las que participo,como algunos miembros de los que se dicen “escepticos” negativizan sistematicamente los aportes con mucha evidencia a favor de la existencia de vida extraterrestre sin siquiera respetar su origen.

Pues nada, que en su mensaje muestra que no le gusta que se haya opinado sobre las patinadas declaraciones de Edgar Mitchell, que por cierto no se acompañan de evidencias. Eso no es problema, ni tampoco la serie de malos adjetivos que siempre usa este señor. Lo que me surge como duda es ¿Cual es su problema con los cuestionamientos y las opiniones diferentes? ¿Cómo espera que un escéptico se vaya en fila con la falacia de la autoridad? En realidad no lo entiendo bien.

Lo que sí entiendo es la característica peligrosa de los cuestionamientos escépticos. Cuando uno pregunta sobre las evidencias de lo que se dice, no debería haber incomodidad en quienes afirman lo cuestionado. Eso haría que todos saliésemos beneficiados en un debate enriquecedor.

Pero entonces ¿Por qué hay personas que se sienten tan incómodas cuando se duda de sus palabras?

Y pienso que puede haber varias razones:

  1. Lo que se dice es falso y quien lo dice sabe que es falso, pero se desea ocultar por intereses diversos. Esta razón haría que la reacción de quien afirma esas falsedades sea no sólo abstenerse de mostrar evidencias, sino de atacar al cuestionador mediante argumentos ad hominem.
  2. Lo que se dice estás basado en la fe y la persona que lo afirma cree fervientemente en lo que dice. En este caso la fe no necesita de evidencias, o quizás las evidencias se vean en cualquier cosa que sustente la fe de quien afirma, por lo que un cuestionador de esas afirmaciones podría poner en riesgo los fundamentos de su fe. La reacción ante un cuestionamiento sería seguir acudiendo a argumentos de fe en vez de mostrar evidencias.
  3. Lo que se dice es una repetición de lo que ha dicho alguien importante o encumbrado. En este caso la admiración de quien afirma esas cosas podría verse minada ante los cuestionamientos. Y muchas veces no deseamos dejar de tener iconos en personas, por muy erradas que estén (ejemplo, los seguidores de personajes nefastos como Adolfo Hitler, Idi Amin, Stalin, etc.)
  4. Lo que se dice es parte de las hipótesis personales de quien lo afirma. En este caso, un cuestionamiento podría poner en peligro la imagen y el prestigio de quien afirma. Esto se da principalmente entre gente que tiene cierta posición y que por exceso de confianza afirman cosas que pueden cuestionarse con facilidad.

Puede haber otras causas. No es una lista exhaustiva. Pero el citarla puede hacer que quienes en realidad desean investigar eviten caer en ellas.

Por otro lado, don Adolfo Gandín, honorable ciudadano de Higadolandia, insiste en iniciar una campaña para corregir a los escépticos (o con más propiedad, a los que no piensan igual a él). Curioso es cómo lo hace. Dice que lo que se nos debe enseñar es a ser OBJETIVOS, PROFESIONALES, SERIOS, RESPETUOSOS. Y como dice la gente, anda dando clases de moral con la verga de fuera (disculpen ustedes la palabrota, pero así dice el dicho).

¿Cual de las cuatro es la que le obliga a este señor a soltar tanta bilis? No lo sé a ciencia cierta, pero quizás sea una combinación de las cuatro, aunque dudo seriamente que sea la segunda.

A otro detractor de este tipo de cuestionamientos (a quien aun no le damos la ciudadanía Hidadolandae honoris causa) tampoco le gustó mis opiniones, y se soltó con una diatriba digna de un dictador. Su animosa intervención puede verse aquí. De ahí extraigo tres interesantes frases:

  • Sigues teniendo ese problema que padeces desde la niñez: Le rindes culto a la Ignorancia y quieres Juzgar desde tus torpes prejuicios atávicos, que te interpenetran desde el torpe andamiaje de tus apegos a la mediocridad de la realidad que te cohabita…
  • Esto es un análisis de tu frustrada y patética conducta, no lo vayas a tomar como insulto…
  • …vive feliz la inmortalidad que brinda el Gran Dios en sus diversos paraísos, de los que desde ya estás excluido. Negra, para tí, será tu suerte, como ya lo es, por escéptico.

Otros mensajes de este compañero pueden verse aquí y aquí.

Bueno, no he tomado como insulto sus palabras, pero por supuesto las desvirtué sobre la base de lo poco que leyó y lo nulo que es su conocimiento sobre mi persona (y por ende, de mi niñez). ¿Cómo alguien con tan pocas herramientas se suelta diciendo tanta incoherencia? Así es la reacción de algunas personas cuando leen a un escéptico.

A mí ya se me hizo costumbre.
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