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El Weblog sin dogmas

¿Dónde se encuentra dios?

Posted by keithcoors_00 en 21 febrero, 2012

Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.


Konrad Adenauer


En el ambiente de Twitter en el que suelo deambular libremente (por fortuna) se puede encontrar una multitud de usuarios con opiniones diversas sobre el tema de dios. Bueno, en realidad sobre muchos temas. Política, economía, vida pública y muchos más.


Y si bien la diversidad de temas y opiniones es quizás demasiado absorbente como para explorarla a conciencia, en lo particular he buscado algunos que son fuente de solaz y esparcimiento, por lo divertido que suele ser intentar resumir (y ver los intentos para resumir) una idea en 140 caracteres. Mucha gente se desespera y ofende a las primeras de cambio. Otros más aplican sus bienamados prejuicios y argumentos ad hominem de moda. Otros pocos tienen la paciencia del supuesto Santo Job y aguantan vara escéptica (como suelo decir).


En recientes fechas he sostenido una plática con un paciente usuario de Twitter, quien se define a sí mismo como ingeniero electricista, pero cuyo rollo habitual es hablar de dios (Ejemplo: “Dios es motor de la vida”). Decía este usuario que su fe en dios se basa en romper paradigmas (Literal: “El camino de mi andar es romper paradigmas”). Esto fue lo que le sugerí, en forma provocadora (lo reconozco) respecto de de romper su propio paradigma de fe respecto a dios:


Rompe tu propio paradigma del dogma de fe. Claro, si es que te atreves.



Y su repuesta fue el siguiente tuit:



Interesante respuesta, porque al parecer lo que él argumenta como “prueba de la existencia de dios” es que se puede (o al menos él pudo) resumir la biblia en una sola página. Interesante pero absurda su respuesta, porque yo puedo resumir la biblia incluso con una sola palabra: “ENGAÑO”. Y dudo mucho que eso pudiese ser la prueba irrefutable de la existencia de dios.


Claro, alguien podría refutar mi argumento diciendo que dios existe, al menos en el imaginario humano. Existe como concepto ancestral y ha sido compañero de la mente humana desde que se inventó la tradición oral. Un dios, múltiples dioses, semi dioses, diosas, entes espirituales y otras divinidades existen realmente como conceptos de la mente humana. De eso NO hay muchas dudas.


Lo que dudo sinceramente es que ese concepto trascienda el imaginario humano hasta convertirse en una realidad universal, independientemente comprobable. Y lo explico con un ejemplo. La fuerza de gravedad es sentida por todos los seres vivos de este planeta, es ejercida por nuestra Tierra y afecta las piedras, las montañas y hasta al aire de nuestra atmósfera. Puede haber miles de modelos que la describan, pero difícilmente se apartarán del modelo Newtoniano. Pero dios no es la gravedad. Al parecer, para “sentir” a dios es necesario tener fe o una especie fuerte de autosugestión.


Este usuario de Twitter me ha sugerido varias técnicas para “descubrir” a dios. La lista parcial en seguida, con mis objeciones escépticas a cada una de ellas.


  1. Ayuno (la inanición produce alucinaciones, no vale).
  2. Casi morirse (la muerte, o la casi muerte no es algo de lo que se pueda regresar con las facultades completas).
  3. Usar el hemisferio derecho del cerebro (sí, el asociado con la creatividad y con los sentimientos. Pero usarlo no necesariamente trae como consecuencia la experiencia divina. Muchos artistas creativos y sensibles son ateos).
  4. Usar la imaginación (bueno, ante este argumento no tengo más que decir: ¡Cierto! Uno puede imaginar cualquier cantidad de dioses, como lo muestra la historia humana).


Así que, intentando responder a la pregunta que sirve de título a esta entrada, mi apuesta educada es que, lo más seguro, el lugar de dios esté en la mente humana. Desde ahí puede servir para muchas cosas, indudablemente, desde fundar exitosas iglesias (desde el punto de vista financiero, de lo cual doy fe en la imagen de entrada* que muestra que la República Mexicana, portada por un cruzado, es propiedad de Jesucristo), hacer guerras santas, asesinar enemigos, perdonar a los que nos ofenden y no caer en la tentación.


Incluso para tener un espacio más limpio: En la Cd. de México es posible evitar los tiraderos clandestinos de basura en plena vía pública colocando un modesto altar con alguna imagen “divina”, jesucristo, la virgen y así, por el estilo.


*Imagen de entrada: Anuncio de una especie de “iglesia” que se llama “Mundo de Fé”, Cancún, Q.R. México.


Una respuesta to “¿Dónde se encuentra dios?”

  1. Gustavo Rozas Valz said

    Se ha realizado un reciente e interesante estudio, acerca de lo que se denomina ” patronicidad” y ” agenticidad” como formas primordiales de nuestra especie, durante su proceso de evolución. La ” patronicidad” estaría relacionada al manejo de la información básica para la supervivencia, como huír si se nota movimiento en un arbusto donde podría esconderse un depredador y la ” agenticidad” un error de apreciación derivada de la primera, cuando el homo sapiens, equivocadamente empezó a atribuir intencionalidad y voluntad a los fenómenos naturales, como si de identidades biológicas se tratase…

    Y entonces resulta fácil deducir el proceso socio-cultural que representan las religiones. De adorar a truenos, relámpagos, al sol, el mar, la luna, transitamos por un proceso de antropomorfización ” in crescendo” hasta los últimos dos mil años, donde prevalecen las religiones judeo-cristianas, que se sustentan en cuestionamientos tan aparentemente lógicos como infantiles, tales como: ¿ Quién creo el universo? ( alguién ) Alguién tiene que haberlo hecho ( un agente ). y así muchos errores más, como la ´necesidad de un propósito ( intención, voluntad ) y la obligatoriedad de una causa inicial, un origen, como si ya no supiéramos que somos el producto de fluctuaciones cuánticas espontáneas, y que el universo lleva en si mismo la potencialidad de ser… que la nada, es un simple error semántico y que la causalidad no es más que una cualidad que nosotros atribuímos a fenómenos que guardan una relación temporal de contiguidad, y únicamente a través de la experiencia, por la costumbre y su razonable ratio de probablidad, sin que ello signifique siempre será así…

    Saludos.

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