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La realidad sobre los Reptilianos

Posted by keithcoors_00 en 28 febrero, 2014

Creemos, sobre todo porque es más fácil creer que dudar, y además porque la fe es la hermana de la esperanza y de la caridad.


Alejandro Dumas


Las creencias. Esas boyas salvadoras que mucha gente (mucha) usa cuando se siente perdida, a punto de ahogarse en un mar de incertidumbre. El único problema de esas boyas es que no hay forma de saber si flotarán o nos hundirán más en la ignorancia. Porque es cierto, la incertidumbre parte de no saber algo con exactitud, con certeza. Y así, ante preguntas como ¿por qué existimos los humanos? las creencias ofrecen una miríada de boyas salvadoras, al estilo de “porque tenemos una misión de dios” o “porque dios nos hizo con un propósito”.


Pero no es el propósito de esta entrada ahondar en ese escabroso tema filosófico de la existencia de los humanos (cuya respuesta es simple si se entiende el proceso evolutivo: Los humanos existimos por el resultado de un proceso evolutivo y persistimos aún debido a nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios del entorno). El propósito es analizar una creencia que a veces es esgrimida por algunos individuos como explicación del por qué hay humanos que no encuadran con sus propios esquemas políticos o religiosos, particularmente. Me refiero a la creencia de que existen seres con apariencia humana pero que en realidad son reptiles: Los Reptilianos


Es razonable pensar que esta creencia parte de un miedo ancestral a los reptiles, esos seres que reptan con sigilo y acechan a su presa para devorarla de un bocado (o varios bocados). Es justificable un miedo de ese tamaño cuando se vive en lugares en los que abundan las serpientes venenosas o los cocodrilos. Pero lo más seguro es que esos pobres animales sientan más miedo del humano que el humano de ellos. Y la probabilidad de un ataque de serpientes o cocodrilos está más ligada a una necedad humana por acercarnos más de lo debido a estos seres, por invadir su hábitat y por pensar que pueden llegar a ser mansas mascotas como perros o gatos. Recuerdo que Desmond Morris decía en uno de sus libros que le resultaba curioso como los humanos imitamos el siseo típico de una serpiente cuando queremos que otros humanos guarden silencio ante la posibilidad de la presencia de una amenaza, como si con ese sonido pusiéramos en alerta a nuestros congéneres por asociación directa a un peligro. Debemos reconocer que ese miedo ha sido explotado por escritores fantasiosos (como Michael Crichton en su famosísima novela “Parque Jurásico”) y por directores de cine quienes han llevado a la pantalla grande películas tan ridículas como espantosas al estilo de “Anaconda“, todo con el propósito de embolsarse unos dólares a partir de generar miedo en lectores y espectadores. Se vale, digo yo, hacer negocio con ese miedo siempre y cuando se explique que la obra en cuestión es una fantasía, la creación de la imaginación de los autores y sólo eso.


El dinosaurio inteligente


La historia de los reptilianos al parecer inicia de una forma interesante: en 1977 un escritor de ciencia ficción Japonés, Aritsune Toyota, intrigado por la posibilidad de que hubiesen existido dinosaurios de sangre caliente, desarrolló la idea de que los dinosaurios pudieron evolucionar hasta adquirir inteligencia. Con esta idea en mente escribió una novela de ficción titulada “Una Sombra del Pasado”. Ese mismo año, el famoso Carl Sagan, en su libro “Los Dragones del Edén”, exploró la posibilidad evolutiva de que una especie de dinosaurio (Saurornithoides) llegase a tener inteligencia similar a la de los humanos. Así escribió Sagan:


Resulta interesante especular sobre estos animales. En el supues­to de que los dinosaurios no se hubiesen extinguido misteriosamen­te hace alrededor de sesenta y cinco millones de años, ¿habría el Saurornithoides continuado su progreso hacia formas cada vez más inteligentes? ¿Habría aprendido a cazar en grupo a los gran­des mamíferos impidiendo con ello la gran proliferación de esta clase animal que siguió al término de la era mesozoica? De no haber sido por la extinción de los dinosaurios, ¿serían las formas hoy dominantes en la Tierra descendientes de los Saurornithoides, autores y lectores de libros, entregados a reflexiones acerca del rumbo que habrían tomado las cosas si los mamíferos hubiesen ganado la batalla? ¿Pensarían las formas dominantes que la base aritmética 8 era lo normal y que la base 10 era un ringorrango exclusivo de la «nueva matemática»?


En 1982, Dale Russell, curador de fósiles vertebrados en el Museo Nacional de Canadá en Ottawa, conjeturó una posible ruta evolucionista que pudio haber seguido el dinosaurio llamado Troodon si no hubiese perecido en el evento de extinción de hace 66 millones de años, sugiriendo que pudo haber evolucionado hacia seres inteligentes similares en fisonomía a los humanos. Los modelos artísticos que intentaban ilustrar esta posibilidad fueron muy ingeniosos. Aquí presento el modelo del Museo Nacional de Canadá:

 


La información de este apartado está basada parcialmente en la Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Dinosaur_intelligence#Sapient_dinosaurs


Sin embargo la historia de la creencia en Los Reptilianos es muy vulgar y menos honesta que la creación fantástica o la especulación científica.


Los Reptilianos (o Cómo aprendimos a creer en tonterías)


Si se busca en google con estas palabras “reptilianos en la tierra”, la búsqueda nos arrojará más de 240,000 resultados. No se trata de analizarlos a detalle y sólo tomaré algunas muestras que ejemplifican la parafernalia que hay alrededor de esta fantasía y las temibles consecuencias que trae cuando se mezcla con política. Para empezar no hay un acuerdo entre tanto “opinador de ocasión” acerca de este tema, algunos escriben otros sólo se limitan a presentar videos de youtube como evidencia de que en realidad hay una especie de reptiles inteligentes que se hacen pasar por humanos y gobiernan el mundo. Algunos de estos opinadores afirman que los troodones evolucionados salieron de la tierra para poblar el universo y que han regresado para tomar lo que alguna vez les perteneció (o algo así). Otros afirman que los Reptilianos son originarios del fantástico planeta Nubiru (o Nuburu… ¡o como chingados se llame!). En un sitio no tan imaginativo como otros, se dice lo siguiente:


Si se confirmara la hipótesis de Russell (acerca de la evolución del Trodoon), éste podría haber desarrollado una inteligencia superior y tecnología para colonizar entera la Galaxia desde hace decenas de millones de años…


Pero en un espasmo de éxtasis en credulidad, en otro sitio se afirma lo siguiente:


Según los propios textos encontrados esta información detallada fue dada por los Annunaki y se los describe como una raza de Dioses Reptilianos que vinieron a la tierra en naves llameantes desde su planeta natal Nibiru. Está escrito que vinieron a extraer oro y otros elementos para usarlos en la protección de la atmósfera de su planeta.


Los textos a que se refiere esta última cita están supuestamente en unas 22,000 tablillas antiguas. Se dice en este sitio que “En 1951 unos arqueólogos y exploradores descubrieron una biblioteca con más de 22.000 tablillas antiguas en lo que hoy es Iraq”. Interesante que no mencionen los nombres de esos arqueólogos y exploradores así como para confirmar que en realidad hubo ese hallazgo, y que de ser así, su interpretación es correcta. Sin embargo los nombres Annunaki y Nuburu siempre estarán asociados a un charlatán de la arqueología: Zacarías Sitchin. Las interpretaciones de este Sitchin a menudo fueron invalidadas por sus colegas: “Cuando los críticos han comprobado las referencias de Sitchin, han encontrado citas frecuentemente fuera de contexto, o que trunca sus citas para distorsionar la evidencia y probar sus afirmaciones. La evidencia es presentada de forma selectiva y toda evidencia contradictoria es eliminada”.


Otro nombre asociado a fantasías de este calibre es David Icke, quien introdujo una hipótesis reptiloide en su libro “The Biggest Secret” (1999), que identificaba a “La Hermandad” como descendiente de reptiles de la constelación “Dragón”, quienes caminan en dos patas y parecen humanos, y que viven en túneles y cuevas bajo la superficie de la tierra. Icke argumenta que los Reptilianos son una raza de dioses conocidos como Annunakis de acuerdo con el mito creacionista Babilonio. O sea, la misma cosa fantasearon Icke y Sitchin, pues no hay una sola evidencia que soporte semejantes afirmaciones. En otro imaginativo sitio se dice lo siguiente:


Según David Icke estos reptoides son la fuerza oculta detrás del control mundial sobre la humanidad. También afirma que la mayoría de los líderes mundiales de cualquier estructura social que van desde, George W. Bush, los Rockefeller, los Rothschild hasta la familia real de Inglaterra, son de hecho reptiles humanoides de 7 pies de altura, que se alimentan primordialmente de sangre. De acuerdo con una entrevista con David Icke, Christine Fitzgerald, una confidente de la princesa Diana, cuenta que Diana le dijo, que la familia real eran alienígenas reptilianos, y que ellos podían mutar de forma.


Estas afirmaciones carecen de soporte evidencial. No hay más que dichos, dichos sobre dichos y mucha, mucha imaginación. Añado que también hay una falta total de seriedad y de rigor científico. Así, la creencia en Reptilianos puede ser tan válida como la creencia en La Llorona o en cualquier otro mito perpetuado por la imaginativa narrativa humana. Pero lo peligroso es cuando la gente comienza a tomarse en serio eso de que algunos gobernantes son auténticamente “Reptilianos”. Se mezcla peligrosamente la charlatanería, la pseudociencia y el fervor político para dar como resultado intolerancia basada en una enorme ignorancia.


Reptilianos y el ataque a Venezuela.


Un ejemplo de este tipo de mezcla se dá en algunos usuarios de tuiter quienes defienden a capa y espada al gobierno de Venezuela frente a lo que ellos llaman “intento capitalista” para derrocar a Nicolás Maduro. No es mi propósito analizar la política de ese país. Simplemente me referiré a los hechos registrados en el mes de febrero de 2014, en el que ha habido decenas de muertos como resultado de violentos enfrentamientos entre manifestantes que protestan contra el gobierno y las policías locales (ver http://www.larepublica.pe/13-03-2014/crisis-en-venezuela-analisis-de-la-situacion-tras-un-mes-de-protestas). Quienes apoyan a Maduro piensan que se trata de un ataque externo para derrocarlo. Y es claro que esto puede pensarse cuando el mismo mandatario Venezolano dice que las protestas no son otra cosa sino un brote nazi fascista:


Mientras la oposición denunciaba la violenta represión de las manifestaciones, el presidente Maduro echó mano de un discurso ya bien conocido: que las marchas buscan derrocarlo, que los manifestantes tenían “intención de matar”, que el país enfrenta un “rebrote nazi fascista” y que tiene “fotos y videos” de los autores intelectuales y materiales de los desmanes.


Algunos usuarios de tuiter se lanzaron a defender a Maduro de este ataque, que, según algunos de ellos, como @alejandroscesb, podría incluir un sismo promovido por los gringos:




El tuit en cuestión fue retuiteado ¡861 veces! Vaya si hay ignorancia en estos asuntos, a quien se le ocurre que se puede promover sismos. Por fortuna hubo quienes cuestionamos esta implicación, pues ya sabemos que el foco de todos los ataques antiimperialistas de las huestes chavistas es el HAARP. Un usuario cuestionó esta asociación (HAARP como causa de sismos e inundaciones) y como respuesta recibió lo siguiente, por parte de otro usuario (@the_renegade1):




Por supuesto que respondí diciendo que “Esa desvencijada instalación (HAARP) es incapaz de calentarse a sí misma, 3.6 MW no le alcanza”. Siguieron otras interacciones, pero debido a mi imagen de tuiter (la que se encuentra al inicio de esta entrada), el amigo @the_renegade1 se soltó diciendo que los reptilianos somos “UN FRASCO DE VENENO VACIO SIN AMOR Y HUMANIDAD QUIZAS SEAS ALGO PEOR ME ATREVO A PENSAR Q NO ERES D ESTA TIERA Y TU FIN”.


Confieso que me burlé muy a gusto de su forma de escribir (principalmente por “tiera”), pero más aún por su ignorancia en asuntos de física y matemáticas. Finalmente @the_renegade1 argumentó que el Comandante Hugo Chávez habría denunciado a los Reptilianos y se aventó esta frase que está como para enmarcarla y ponerla en el museo de la estulticia:




Conclusión.


Siempre habrá gente que tenga el cerebro lleno de tonterías, al estilo de los reptilianos, Nibiru, los Annunakis y el Chupacabras. Creer es más fácil que dudar, ya lo decía Alejandro Dumas, pero juntar eso con la política es una mezcla muy peligrosa. Muy probablemente los usuarios @the_renegade1 y @alejandroscesb creen ciegamente que “El Imperio” posee armas como el HAARP que causa sismos e inundaciones a los pobres países revolucionarios como Venezuela, y que los reptilianos gobiernan implacablemente el mundo por lo que habrá que exterminarlos doquiera que estén. Literalmente “sitiarlos”:




Al final puede verse mi respuesta a su amenaza de que “nos tienen sitiados”. Y una invitación para que mandara sus mensajes sin usar la herramienta imperialista llamada “twitter”. Y en efecto, sigo sin ver a las huestes chavistas sitiándome, ni los mensajes de @the_renegade1 llegando vía “pajaricos”.


No está mal tener una creencia, lo malo es llevarla al extremo de exterminar a quienes no creen en ella. Esa intolerancia basada en la ignorancia y en la creencia ciega en fantasías es la que genera guerras, masacres, destrucción y pobreza.


Lo siento, los Reptilianos sólo existen en la imaginación. Los Reptilianos no son seres reales, sólo somos humanos que nos gusta burlarnos de estos crédulos fantasiosos, fáciles presas para jugar bromas acerca de que “pertenecemos” a la élite de implacables gobernantes ¡ávidos de oro y sangre!.

 

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¿Hadas en el siglo XXI? Sólo las de plástico

Posted by keithcoors_00 en 15 agosto, 2011

¿No te parece, que es una vergüenza para el hombre, que le suceda lo que a los más irracionales de los animales?

Sócrates


Pues nada, que apenas hace unos días me enteré vía la versión digital de Milenio que en Guadalajara se estaba mostrando un descubrimiento muy especial. Según José de la Luz Maldonado Liera, un hombre de 28 años y vecino de la colonia San José Río Verde, al norte de Guadalajara, atrapó a una hada (o su cadáver, al parecer) y desde el día de su hallazgo hasta el día en que apareció la nota habían acudido tres mil personas a verla, incluyendo reporteros de televisión, periódicos y radio. Cada persona que quisiera ver a la hadita debía dar una cooperación “voluntaria” de entre 3 y 20 pesitos.


Cuando vi la imagen de la supuesta hadita, no pude pensar en otra cosa que en Tinker Bell, y sobre todo en que todo esto era un engaño. ¿Acaso la imagen mostrada en la nota pertenecía verdaderamente a un ser mítico? ¿Valía la pena y las largas esperas para ver esta hada de 2 cm de estatura?


Justo discutía en estos días con un forista de los grupos de Google sobre los requisitos que a veces son necesarios para considerar que algunas cosas verdaderamente extrañas pueden ser realidad, como el supuesto hecho de que seres de la 5a dimensión se ponen en contacto con humanos para darles mensajitos de paz y amor pero que se parecen mucho a la teoría M. Él me decía que para tomar en serio estos mensajes se requiere de mucha fe, y viendo lo que puede causar la noticia del hallazgo de una hadita, me imagino que además de fe es necesaria la credulidad, la necesidad morbosa de creer en cualquier tontería.


Que pena que mis compatriotas tapatíos que se formaron para ver el portento de este hallazgo hayan caído en tal vil engaño. A los pocos días otro diario mostró la verdad: las haditas como la que encontró José de la Luz se venden el el mercado local. Aún con la desmitificación del hallazgo, la gente seguía amontonándose para constatar el fraude.


Sin duda, el de José de la Luz fue un hallazgo que conmocionó a miles de personas en Jalisco que estaban interesadas en llenarse de la luz y tranquilidad del “hada”. Y yo me sigo preguntando ¿Acaso seguiremos así de crédulos? Con razón hay gente como David Miller que son capaces de publicar sandeces como la de los pleyadianos. Saben que alguien, en algún lado, les creerá con fe ciega, esperando encontrar un sentido de paz y amor cósmico-mítico-religioso con sus creencias.


Lo malo es que hay mucho más engaños de charlatanes que abusan de la credulidad de la gente, que evidencias de la existencia de seres míticos o de seres multidimensionales, extrañamente obsesionados por contactar a terrícolas iluminados para repetir a su modo las teorías científicas de moda. Y como la fe ciega no admite dudas ni necesita de evidencias, lo más probable es que el objeto de la fe sea un engaño, una mentira o el intento de manipulación para obtener beneficios políticos o económicos.



Imagen de entrada: Rodolfo Madrigal de Milenio.
Imagen de salida: Vanguardia.


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El mal uso del mito de los Argonautas

Posted by keithcoors_00 en 6 mayo, 2010

El hombre no ha sabido organizar un mundo para sí mismo y es un extraño en el mundo que él mismo ha creado.

Alexis Carrel

Desde eSkeptic
por Jason Colavito
Traducción: KC

Más de tres décadas después de su publicación, El Misterio de Sirio, de Robert Temple, sigue siendo una obra de referencia importante para la Nueva Era y los movimientos de arqueología alternativa. Los escritores contemporáneos afirman a menudo que, incluso si uno no está de acuerdo con las teorías sobre extraterrestres de Temple, su trabajo académico en mitología e historia antiguas es encomiable. Pero una revisión del uso del mito de Jasón y los Argonautas por Temple en El misterio de Sirio demuestra que Temple utiliza una pobre base académica y realiza sólo una investigación superficial. Este análisis concluye que tres décadas de afirmaciones sobre la superioridad académica de Temple y la integridad académica de El Misterio de Sirio son infundadas.

Al acercarnos al trigésimo quinto aniversario de  El Misterio de Sirio de Robert Temple (1976, revisada en 1998), ha sido bastante bien establecido que la tesis de Temple sobre visitas de extraterrestres tiene poca base real. Temple había afirmado que una tribu africana llamada Los Dogon tenían un conocimiento sofisticado sobre la compañera invisible de la estrella Sirio, conocida por los astrónomos modernos como Sirio B, y que este conocimiento fue derivado de los extraterrestres anfibios que descendieron a la tierra en la antigua Sumeria miles de años atrás y quienes fueron adorados como dioses. Su posesión de un conocimiento esotérico sobre el espacio profundo, desconocido en Occidente hasta el siglo XIX, se toma como prueba de contacto extraterrestre.

Aunque los antropólogos no lograron encontrar una verdadera tradición de Sirio B entre los Dogon fuera de lo que habían recogido de contacto reciente con europeos 1, y los escépticos refutaron las conclusiones extraterrestres de Temple, El Misterio de Sirio sigue sirviendo como una obra de referencia estándar en la Nueva Era y otros movimientos de arqueología alternativa. Sólo en los últimos años, obras como Ascension Magick de Christopher Penczak (Llewellyn, 2007), 35 minutos a Marte de R.M. Decker (Galde Press, 2004), y La Tierra de Osiris, de Stephen S. Mehler (Adventures Unlimited, 2002), utilizan el libro de Temple en un grado mayor o menor para apoyar sus afirmaciones alternativas y de la Nueva Era. Internet también es un hervidero de teorías derivadas del Sirio de Temple. Y, por supuesto, Temple sigue publicando libros de arqueología alternativa, incluido el más reciente El misterio de Esfinge (con Olivia Temple, Inner Traditions, 2009). Por lo tanto, el estudio renovado de El Misterio de Sirio no es letra muerta, sino una búsqueda basada sobre una activa e importante piedra angular para el movimiento alternativo.

No es la intención revisar el caso en contra de las actividades espaciales de los hombres-pez y sus acuosas revelaciones. Esa labor se ha hecho ya en forma exhaustiva, y para las mentes más escépticas, de manera concluyente 2. En su lugar, sería mejor explorar el uso indebido de Robert Temple de la mitología griega, concretamente el mito de Jasón y los argonautas, para refutar las afirmaciones que se repiten con frecuencia de que, incluso si se duda de la mayoría de sus escandalosas conclusiones, Temple es un “erudito, cuidadoso y científicamente honesto” 3. Temple es con frecuencia descrito como un “reconocido” académico 4 o incluso como un “erudito por excelencia en matemáticas, astronomía y mitología” 5 por los defensores de las pretensiones alternativas, y Temple mismo cita su pertenencia a la Real Sociedad Astronómica 6 y a varias organizaciones clasicistas para reforzar las pretensiones de Sirius con su formación académica. Un examen del caso de Temple vs. Jasón demostrará que las afirmaciones sobre las bases académicas del Sirio de Temple son aún menos sólidas que en el caso de los supuestos extraterrestres.

En Sirio, Temple hace una serie de afirmaciones acerca de la mitología griega en general y de la historia de Jasón, en particular, que él ve como un mito regente que une todos los hilos de su misterio de Sirio. Temple utiliza el viaje mítico de Jasón como un punto de partida para sus incursiones en la mitología oriental griega, egipcia, y del cercano oriente, y existe la fuerte impresión de que él considera la búsqueda del vellocino de oro por Jasón como un paralelo a su propia búsqueda de los secretos extraterrestres de las ranas voladoras del espacio. Para él, la historia de Jasón es el mito griego más estrechamente relacionado con una tradición esotérica del conocimiento extraterrestre derivado de la verdadera naturaleza del sistema binario de estrellas Sirio – e incluso él contempla a los Argonautas como los antepasados biológicos de los Dogon. Para entender el andamiaje sobre el que Temple construye sus presunciones mitológicas, repasemos brevemente la historia de Jasón, tal como ha llegado hasta nosotros.

Jasón era el hijo de Esón, rey depuesto de Yolco y heredero legítimo al trono en manos de su usurpador tío Pelias. Pelias prometió restaurar el reino a Jasón, a condición de que Jasón trajera de nuevo a Yolco el vellocino de oro desde el reino de Cólquida, una búsqueda que Pelias apuesta terminará con la muerte de Jasón. Jasón por su lado, reúne cincuenta compañeros (en un principio sin nombres, pero más tarde asociados con los más grandes héroes griegos) en la nave Argos y zarpa hacia la Cólquida, experimentando muchas aventuras. En la Cólquida, Jasón fracasa al persuadir a su rey que le diese el vellón, y en su lugar se lo roba al dragón que lo custodia con la ayuda de la hija del rey, la hechicera Medea, a condición de que Jasón se case con ella. Jasón tiene muchas más aventuras en el camino de regreso a Yolco, donde presenta el vellón y depone su tío. A continuación, revela el amor de Medea, pierde el favor de los dioses, y muere cuando un pedazo del Argos, anclado en un dique seco, cae sobre su cabeza.

La historia de Jasón se cita elípticamente en Homero (por lo general fechado hacia el siglo octavo a.C.), brevemente en la Teogonía de Hesíodo (700 a.C.), y está más desarrollada en la Cuarta Oda Pítica de Píndaro  (462 a.C.) y en Argonáuticas de Apolonio de Rodas (245 a. C.). Jasón también aparece en tempranas obras de arte griegas y etruscas, pero curiosamente, algunas de estas imágenes muestran una versión diferente de la leyenda, no registradas en los poemas que aun sobreviven, en la que Jasón aparentemente desciende dentro del estómago del dragón y resurge ayudado por la diosa Atenea, en lugar de Medea 7. Una conjetura con buenas bases académicas es que las primeras leyendas de Jasón datan de la época micénica (1500 a. C.) y que inicialmente contenían un viaje al fin del mundo (y no específicamente a Cólquida) para recuperar el vellocino a través de un descenso en el estómago del dragón guardián y un triunfo sobre la muerte. Es posible que Jasón fuese desmembrado y resucitado a través de los ministerios de Atenea o sus propias fuerzas sobrenaturales de sanación 8. Medea puede ser una adición posterior al cuento de la búsqueda original, aunque debe haber aparecido antes de 700 a. C., como lo es en Hesíodo. Tal historia no se considera en Sirius, no obstante de que ha habido al menos dos siglos de debate académico al respecto.

Para Temple, el mito de Jasón es mucho más que una aventura. Sus opiniones sobre Jasón son algo difíciles de seguir, ya que están diseminadas a través de Sirius, pero la versión abreviada va así:

Jasón y los cincuenta Argonautas representan a Sirio A (la estrella principal que vemos en el cielo) y el período de cincuenta años que tarda Sirio B (la estrella compañera oculta) para viajar alrededor de Sirio A. El Argos, su barco, es el sistema adoptado en su conjunto, con sus cincuenta remos que representan a cada año de la órbita de Sirio B 9. En esto, los Argonautas son, por lo tanto, el equivalente de los Annunaki, los cincuenta dioses anónimos de los Sumerios (recordemos que los argonautas originalmente no tenían nombre), quienes por lo tanto son también símbolos la órbita de cincuenta años de de Sirio B 10. Jasón, cuyo nombre cree Temple que significa “apaciguador”, es un cobarde irresponsable 11 que usurpó una posición en un mito de ciclos que originalmente se centraba en el épico viaje de Heracles (Hércules) 12, quien a su vez es un reajuste posterior de una figura mitológica todavía anterior, Briareo, uno de los monstruos de cien manos y cincuenta cabezas, que asaltó el Olimpo y fueron encarcelado en el Tártaro. Por lo tanto, concluye Temple, Briareo fue el capitán original del Argos 13. En forma confusa, y tal vez en contradicción parcial, Jasón también se identifica como una versión del héroe Sumerio Gilgamesh, principalmente sobre la base de que ambos tuvieron cincuenta compañeros y muchas aventuras 14.

Desde este marco, Temple después se ramifica en excursiones cada vez más extravagantes que están fuera del alcance de este artículo.

Dado que los defensores de Temple citan con frecuencia a su vasto historial académico y su profundo conocimiento de la mitología y la historia antigua, es justo preguntarse qué tan académico es el marco mitológico de Temple. Podemos empezar por prescindir de un punto con bastante facilidad. El “irresponsable” Jasón fue creación de Apolonio de Rodas, quien escribía en el período helenístico, quinientos o seiscientos años después de la época homérica de la poesía épica, y un milenio después de que el cuento de Jasón pudo haberse originado en la Grecia micénica. Apolonio a propósito reposiciona al héroe como un ser humano vulnerable pero valiente, en consonancia con los gustos y valores de la época 15. Dado que este es un desarrollo tardío, puede no tener nada que ver con el mito original o con sus antecedentes supuestamente extraterrestres. Del mismo modo, no se puede encontrar ningún apoyo para la opinión de Temple acerca de que significado del nombre de Jasón sea “apaciguador”, mientras que casi todas las fuentes académicas derivan su nombre de la palabra griega “curar” 16. Temple no proporciona ninguna cita más allá de su propia afirmación, y yo soy incapaz de determinar el razonamiento de su presunción.

Con seguridad se puede prescindir de estos puntos de menor importancia, y podemos pasar a la parte medular del argumento de Temple sobre Jasón. Vamos a empezar por preguntarnos en qué se basa Temple para la identificación de Jasón como Hércules y Hércules como Briareo y / o Gilgamesh. Aquí, por fortuna, Temple ha hecho fácil nuestro trabajo. En todos estos casos, la fuente de sus identificaciones (y, de hecho, parece ser la totalidad de sus conocimientos sobre mitología griega) es Los Mitos Griegos de Robert Graves (1955), a quien cita expresamente. Graves identifica a Jasón y Hércules de esta manera: “Jasón y Heracles, de hecho, son la misma caracterización, en la medida en que el mito del matrimonio-tarea concierne… Jasón era, por supuesto, un título de Hércules” 17. Aquí Graves sostiene que las dos historias reflejan las tareas asociadas con la realeza sagrada, y que Heracles en un momento llevaba el título de un Jasón (es decir, “curandero”, un significado anteriormente rechazado por Temple). Esto no es exactamente lo mismo que decir que Heracles fue capitán del Argos, y Temple parece ir más allá de Graves en este punto.

Del mismo modo es muy delgado el terreno que une a Heracles con Briareus. Graves sostiene que las Columnas de Hércules, una vez se asociaron con Briareus y posteriormente asignadas a Heracles después de que el mito de Briareo “desapareció de la memoria”, aunque él dice (sin prueba o explicación) de que el primer Heracles fue nombrado Briareus 18. Los problemas de Temple se ven agravados cuando se descubre que Graves identifica a Heracles directamente con Gilgamesh 19 sin la necesidad de Briareo ni la referencia a los Argonautas. Peor aún, Graves identifica específicamente a Aquiles como otra “variante” de Gilgamesh, y cita el mito mayor del descenso de Jasón al estómago del dragón (uno que Temple ignora) con relación a la historia de la Biblia sobre Jonás y la ballena. ¡Jonás se cita como sinónimo de Marduk, el dios babilonio!

Como el lector habrá adivinado, Graves, que era poeta y novelista y no académico, tenía un particular y peculiar gusto por encontrar las correspondencias entre fantasía y personajes mitológicos para imponer sus idioscincráticos puntos de vista sobre los mitos griegos. Inmediatamente después de la publicación de Los Mitos Griegos, los críticos atacaron a Graves por su “defectuosa escolaridad” 20 para los que no había “pruebas imaginables” para apoyar su “inexactitudes, evasiones, las analogías improbables, y etimologías amateur” 21. En resumen, su escolaridad no era de fiar, y ningún académico respetable usaría las teorías de Graves sin abundante apoyo documental, lo que no se encuentra en El Misterio de Sirio. Sin embargo, Temple ve a Graves como “valioso” y “superior” 22.

Para Robert Temple confiar en el libro de Graves no sólo como una referencia secundaria conveniente para los mitos griegos, sino como la base fundamental para su comprensión de la mitología y la interrelación de los mitos entre sí, es simplemente insostenible. Incluso cuando Temple comenzó a escribir Sirius en 1967, los errores de Graves eran bien conocidos; ára la época de la revisión de Sirius en 1998, la continuación de la dependencia en estas erróneas interpretaciones era inexcusable.

Aquí hay una complicación adicional para la teoría de Temple. Dado el vasto período de tiempo durante el cual el mito de Jasón se contó una y otra vez, desde la Edad de Bronce hasta las versiones finales escritas bajo el Imperio Romano, sería razonable que la prehistórica tradición sobre Sirio debería conservarse mejor en las versiones y alusiones más antiguas de del mito, que a los extraterrestres más cercanos en el tiempo, y sus enseñanzas. Pero Temple no tiene en cuenta esto y en su lugar toma la versión de Graves como “estándar” (excepto los héroes aparentemente intercambiables). Todo esto por encima del hecho de que Graves advierte que los historias  antiguas de Argonautas ¡no se parecían en nada la a historia de la época helenística! 23.

Aparte de un barrido superficial a la aparición de Hércules y de Orfeo en Apolonio, Temple no hace ningún intento para separar las interpolaciones tardías de las tradiciones más antiguas, presentando así todos los desechos de la leyenda a partir de 1500 aC a 250 aC, como parte de un complejo unificado Sirio-Jasn, como aunque el mito no registraron cambios en sus detalles por mil años. Esto sería el equivalente de tratar de estudio de Gran Bretaña medieval usando sólo Idilios del Rey de Tennyson (1856-1885) y una idea aproximada de que el Rey Arturo vivió en la Edad Media. Obviamente, uno no puede afirmar, sobre la base de una recreación moderna de la última versión de un mito, que una tribu africana son los descendientes de carne y hueso de estos héroes míticos.

En este punto, se debe decir que cualquier relación directa entre los cincuenta remeros de Jasón y los “cincuenta” Anunnaki es completamente especulativa. Mientras que los Anunnaki en ocasiones pueden ser referidos con un número de cincuenta (aunque Temple no da ninguna fuente para esto), su número varía en el mito. Los babilonios, por ejemplo, los consideraban con un número de trescientos 24. Sin embargo, para darle al diablo su oportunidad, Gilgamesh tenía cincuenta compañeros en las primeras versiones de su mito (2000 a. C.), aunque estos se quedaron fuera en las últimas versiones de los milenios I y II a.C., las versiones actuales, con el mito de Jasón, fueron promulgadas y eventualmente registradas. Sin embargo, siendo la mitad de cien, cincuenta era un número muy común en la mitología, y a menos que escojamos la lectura de todas referencias a “los cincuenta” como tradición de Sirio, tiene que haber algo más que argucias lingüísticas para justificar tal interpretación de una visión más bien poética del número 25.

Espero que esta revisión del abuso Temple respecto al antiguo mito de El Misterio de Sirio
ha logrado dos cosas: primero, demostrar que un autor que no se puede confiable en las cosas grandes (la verdad sobre visitas extraterrestres), tampoco es confiable en las cosas pequeñas; y segundo, poner a buen recaudo el mito persistente, que incluso si  uno no coincide con las conclusiones de Temple acerca de hombres rana inteligentes con tecnología espacial, de que su educación y erudición siguen siendo una importante contribución al estudio de la antigua mitología e historia.

Hay también un poco de ironía poética en todo esto. El conocimiento de Robert Temple sobre Jasón y los argonautas, y el desarrollo y la historia de la narración, parece ser que se derivan por completo de Robert Graves y su Mitos Griegos. Temple no cita directamente a las narraciones de Jasón por Hesíodo, Píndaro y Apolonio, autores antiguos de quienes derivamos nuestro conocimiento del mito 26. Si lo hubiera hecho, sólo pudo haber notado un curioso pasaje de Apolonio, quien describe la primera vista de Medea de Jasón en su reunión clandestina en el templo de Hécate: “Él se le apareció como ella deseaba, como Sirio saltando alto desde el Océano … ” 27. Ahí lo tienen: ¡Jasón es Sirius! Por supuesto, esto no es más que un poco de similitud poética, pero su omisión subraya lo escasamente investigado que es en realidad El Misterio de Sirio, a pesar de sus cientos de notas al final y la reputación como el libro de la persona pensante detrás del antiguo astronauta.

(Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com)

Referencias:

1. Van Beek, W. E. A. 1991. “Dogon Restudied: A Field Evaluation of the Work of Marcel Griaule,” Current Anthropology 32, no. 2, pp. 139–167.

2. Ver bibliografía en la entrada de The Skeptic’s Dictionary para Dogon para una lista parcial de críticas y refutaciones  (www.skepdic.com/dogon.html).

3. Wilson, R. A. 1992. Right Where You Are Sitting Now: Further Tales of the Illuminati. Ronin Publishing, p. 78.

4. Kennedy, J. 2004. Beyond the Rainbow: Renewing the Cosmic Connection. Buy Books, p. 149.

5. Spenser, L. R. and South, C. L. 1999. The Oz Factors: The Wizard of Oz as an Analogy to the Mysteries of Life. Lulu, n.p.

6. La RAS está “abierta a cualquier persona mayor de dieciocho años”, sin títulos o requisitos académicos y la membresía no implica el reconocimiento oficial de la organización o apoyo de opiniones de los socios (véase “¿Cómo a unirse” en www.ras.org.uk). Lo mismo se aplica a la Sociedad para la Promoción de Estudios Helénicos, de la Egypt Exploration Society y la Real Sociedad Histórica, todo lo cual aparece como afiliaciones de Temple en el Sirio de 1998.

7. Temple reproduce (al revés) una imagen en la revisión de 1998 de Sirio e identifica la figura femenina con Medea, a pesar de la obvia armadura, la égida, y la lechuza (no como sostiene Temple, una paloma del oráculo), símbolos de Atenea. También identifica erróneamente el peto de cabeza de medusa de Atenea como una “serpiente”, y su armadura como escamas de dragón. Temple confiesa la ignorancia del significado de la imagen, lo que implica que no recuerda la interpretación de Graves de esta imagen, ni investigado la literatura científica, que había examinado la imagen por lo menos desde el siglo XIX. En otra placa (de nuevo invertida en espejo), que identifica erróneamente una escena estándar de Medea quien por arte de magia logra la resurrección de un carnero como una transmutación alquímica de un carnero en oro y Pelias como Jasón, lo que demuestra su falta de familiaridad con la literatura científica y la mitología griega en general.

8. Sacks, D., Murray, O., and Bunson, M. 1997. A Dictionary of the Ancient Greek World. New York: Oxford University Press, p. 125; Mackie, C. J. 2001. “The Earliest Jason.” Greece and Rome 48, no. 1, pp. 1–17. De hecho, Yolco era un centro micénico con una amplio astillero, que es quizá la razón por la que la leyenda de Jasón comienza allí..

9. Temple, R. 1998. The Sirius Mystery: New Scientific Evidence of Alien Contact 5,000 Years Ago. Rochester, VT: Destiny Books, pp. 95–96.

10. Temple, p. 120.

11. Temple, p. 153.

12. Temple, p. 156.

13. Temple, p. 220.

14. Temple pp. 118–119.

15. Jackson, S. 1992. “Apollonius’ Jason: Human Being in an Epic Scenario.” Greece & Rome 39, no. 2, pp. 155–162.

16. Mackie, p. 2. Mackie informa que “Apaciguador” es “una etimología muy secundaria” que no aparece en la literatura académica sobre Jasón (comunicación personal, Julio 30, 2009).

17. Graves, R. 1993. The Greek Myths. New York: Penguin, p. 602.

18. Graves, p. 497.

19. Graves, p. 451.

20. Rose, H. J. 1955. Review of The Greek Myths by Robert Graves. The Classical Review 5, no. 2, p. 208.

21. Macpherson, J. 1958. Review of The Greek Myths by Robert Graves. Phoenix 21, no. 1, p. 17.

22. Temple, p. 146.

23. Graves, p. 581.

24. Turner, P. and Coulter, C. R. 2001. Dictionary of Ancient Deities. New York: Oxford University Press, p. 59.

25. Cfr. La frecuente práctica antigua de la utilización de un número redondo como 1,000 o 10,000 como sinónimo de una serie interminable (como hacemos con los “chorrocientos”), o la aparición frecuente de las tríadas y trinidades en el mito. Algunos números aparentemente son más poéticos que otros y no es necesario referirse a la ciencia espacial alienígena.

26. Temple incluye estos autores en su bibliografía, pero mientras sus notas citan a pasajes de Hesíodo y Píndaro, no se trata de pasajes relacionados con los Argonautas, una omisión sorprendente dada la admitida centralidad de la historia de los Argonautas con El Misterio de Sirio. No he podido encontrar una sola cita directa de Apolonio (o de Hesíodo o de los cuentos de Píndaro sobre Jasón) no mediada a través de Graves.

27. Apollonius of Rhodes. 1998. Jason and the Golden Fleece, trans. Richard Hunter. New York: Oxford University Press, p. 88.

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El Unicornio desmitificado

Posted by keithcoors_00 en 17 junio, 2008

Hace poco se publicó una noticia en la que se informaba sobre el descubrimiento de un ejemplar de corzo con un defecto genético, en vez de tener dos cuernos tiene sólo uno, y centrado en su cráneo:

Se descubrió un corzo con un solo cuerno en medio de la cabeza, que consideran prueba que la leyenda de los unicornios pudo haber estado basada en hechos reales.

Resulta interesante cómo la naturaleza a veces proporciona evidencias de lo que pensamos pueden ser los mitos: Desviaciones inusuales que sorprenden a los menos avezados. En la actualidad no hay dudas: la imagen mostrada presenta a un Corzo con un defecto. No es un animal mágico, sino un ejemplar común (en lo que a él mismo respecta) con una ligera desviación genética que modifica su apariencia.

Las mentes de los humanos parecen modificar la realidad observada, como el caso de la Ilusión de la Luna, presentado aquí hace un par de días. Tomando esto en cuenta es fácil elucubrar cómo se pudo forjar un mito como el del unicornio: Conjugando la ignorancia comunitaria con el poder que obligaba a los pocos críticos a doblegarse ante la opinión imperante.En tiempos de Marco Polo se creía que tanto el sol como la luna aumentaban su tamaño cuando se les observaba cerca del horizonte. Pero también se creían muchas otras cosas que finalmente la ciencia pudo desmitificar, como la superioridad divina de los gobernantes, el geocentrismo y la brujería.

Hoy se pretende tener nuevos mitos como el de la aromaterapia, la ley de la atracción, las negociaciones con extraterrestres y el manejo de las “energías”. Sólo espero que esto no signifique el inicio de un nuevo período de oscurantismo.

Crédito de la imagen: Milenio.

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Cuidado con las mentiras por internet ¡Abundan!

Posted by keithcoors_00 en 10 junio, 2008

Es un gran medio, no hay duda. Es una herramienta sui generis que se conjuga con muchos de los adelantos tecnológicos de los últimos 30 años para lograr que la gente se comunique con una enorme libertad, y que sus mensajes (escritos, gráficos, sonoros, en vídeo o en vivo) lleguen a cualquier parte del mundo en el que se cuente con la misma herramienta. Sus padres fundadores han contado su historia para quienes llegaron al mundo cuando ya había internet.

Y aunque es un mundo por si mismo, al grado que las comunidades virtuales y las redes sociales cubren un enorme espectro del ancho de banda, internet tiene un grave riesgo: Muchas mentiras, falsedades y maldad disfrazada circulan libremente por ella.
Esta entrada está dedicada al propósito de desenmascarar una mentira flagrante que circula por este medio y que, en forma de presentación de Power Point, llega sin más ni más a los ojos incautos de gente que podría creer en su contenido, formando parte de la nueva mitología cibernética.

¿Qué produce el calor en los cuerpos?

Este es el título del archivo en cuestión. El archivo se puede bajar de este sitio. Cuando vi el archivo me propuse escribir una crítica al respecto, la cual reproduzco enseguida:

En la presentación titulada “qué produce el calor en los cuerpos” se aprecian varios errores que, si no se evidencian, pueden replicarse en futuras referencias.

  1. Lo que produce el calor en los cuerpos (supongo que sólidos, aunque también puede referirse a líquidos) no es otra cosa que la manifestación del movimiento de sus moléculas. Dicho de otra forma, el calor que posee un cuerpo es el movimiento de sus moléculas. ¿Que puede producir ese movimiento? Absorción de energía radiante externa, reacciones químicas en su interior, contacto con otros materiales a mayor temperatura, etc. Lo que dice la presentación referida es que lo que produce calor ES la evaporación, y esto es un error craso.
  2. La evaporación es un proceso en el que las moléculas de un líquido o un sólido absorben energía del medio en grado tal que rompen la tensión superficial y como resultado esas moléculas se convierten en vapor y al mismo tiempo provocan una baja en la temperatura del medio circundante.
  3. Dicho de otra forma: la EVAPORACIÓN es un proceso que produce enfriamiento. Cualquiera puede ir a mojarse las manos, y si el clima no es tan húmedo, el agua en ellas se evaporará y LAS ENFRIARÁ. Es por ello que los secadores eléctricos de manos soplan con aire caliente, para compensar el enfriamiento provocado por la EVAPORACIÓN.
  4. Dice la presentación que en el verano (supongo que un verano que cause una temperatura suficiente en el aire como para que esta sea transmitida a los líquidos como mares, lagos, piscinas, etc.) es la época en la que se produce mayor evaporación y luego afirma que al no existir cuerpos sólidos aparecen espacios vacíos que deben rellenarse con éter. Esto es un galimatías de lo más enredado.
  5. Supongo que la evaporación a que se refiere la presentación produce una pérdida de “cuerpos sólidos”. Bien esto es una afirmación demasiado fuera de la realidad observable y más bien constituye un gran error de concepto.
  6. Más errorosa (si se vale el neologismo) es la afirmación que los espacios vacíos (que debo suponer dejan las moléculas que se evaporan) son “rellenados” con éter. Una molécula evaporada (de agua, por ejemplo) sólo se traslada al airecircundante , y si deja un hueco, este es ocupado inmediatamente por otra molécula o bien por el aire mismo.

Por lo tanto, evaporación no es aniquilación. Pero (como es mi costumbre decir) vayamos más allá:

Aun en el proceso de aniquilación de materia (como puede ser el energético encuentro de un electrón con un positrón), el pequeño hueco que puede quedar es ocupado por otros electrones.

Y aún más allá. Si hablamos del espacio que está entre la nube de electrones y el núcleo atómico, en el aceptado modelo de Bohr, bien pues este espacio no contiene nada en absoluto. Es un vacío estadístico. La idea del éter se desechó hace más de cien años por la ciencia, al demostrarse que la luz no varía su velocidad al cambiar su dirección (como sería el caso si hubiese un tal “éter” como medio de propagación de las ondas luminosas).

¿Cual fue la respuesta de la persona que subió esto a la red?

No se hizo esperar la respuesta, la cual, como suele ocurrir en estos casos, aludió a los vagos conceptos característicos de la Nueva Era:

EL VACIO EXISTENCIAL QUE QUEDA AL PRODUCIRSE LA EVAPORACION DE ALGO DADO EL CALOR QUEDA RELLENADO DE ALGO… PLASMA, NEUTRONES, U OTROS ELEMENTOS DEL ATOMO.

CUANDO SE LE BOMBARDEA EL NUCLEO AL ATOMO SE DISPERSAN SUS ELEMENTOS Y SE PRODUCE UNA GRAN LIBERACION DE CALOR…EL VACIO SE RELLENA CON OTROS ELEMENTOS.

SI UNA PERSONA DESTRUYE SU PROPIO EGO QUE ES UN ELEMENTO ATOMICO… ESE VACIO PRODUCE EN LA PERSONA UNA DEPRESION Y POR LO TANTO ELEMENTOS NUEVOS…

SI LA PERSONA ES CONSCIENTE DE ESE CALOR Y LO QUE ESTA SUCEDIENDO EN ESE MOMENTO ENTRA EN LOS PLANOS INTERDIMENSIONALES Y ALLI COMIENZA EL TRABAJO DE LAS NAVES..

LAS PERSONAS QUE DICEN ERROR ES PORQUE NO TRABAJAN DENTRO DEL SISTEMA EXTRATERRESTRE Y LA TECNOLOGIA E.T. POR DECIRLO DE ALGUNA FORMA TERRICOLA ES DIFERENTE a la de la tierra.. y mas diferente a la forma de pensar humana.

TODO ES CORRECTO .. NO HAY ERROR.

LOS QUE DICEN error es para que el resto no aprenda y se demoren

O sea, no importa la realidad de la evaporación, sino lo que importa es que la evaporación es el paso de la realidad terrícola a la realidad interdimensional y extraterrestre ¡Vaya manera de intentar engañar a la gente!

Y para colmo, de acuerdo con la persona que divulgó esta flagrante mentira, quienes marcamos esos errores somos los que “estorbamos” a los demás para que no aprendan las enseñanzas extraterrestres ¡Qué cara más dura!

Posteriormente añadió:

LO QUE EXISTE ES INFINITO…Y HAY QUE ESTAR DISPUESTO A APRENDER DE MAESTROS O “PERSONAS” QUE NO SON TERRESTRES O QUE POR LO MENOS MANEJAN LAS ENERGIAS INTERDIMENSIONALES O INTRATERRENAS..

HAY QUE HACER UN ESFUERZO POR APRENDER DEJANDO VIEJAS IDEAS Y COSTUMBRES..

NO HAY QUE TENER MIEDO A DEJAR DE SER LO QUE UNO ES Y EMPEZAR A SER ALGUIEN NUEVO CASO CONTRARIO LA NATURALEZA TE VA A MUTAR A LA FUERZA

________________________________

Mi conclusión.

Finalmente respondí de la manera más educada de la que puedo hacer gala, ante una persona que, al parecer, está convencida de tales estupideces:

Entiendo tu punto de vista. Entiendo que el tema extraterrestre, visto como fuente de enseñanza y sabiduría, te maraville al punto en el que quienes no creemos en eso te parezcamos rudos, rupestres, atrasados, anticuados, retardados y faltos de entendimiento.

Mi punto es que lo que tú das por sentado (la existencia de “personas” que no son terrestres y la indudable realidad de las energías interdimensionales e intraterrenas), no es compartido por todos, en especial por mi.

Y la verdad es que aun no veo la razón por la cual deba yo hacer un esfuerzo por abandonar mi escepticismo en aras de convertirme en alguien nuevo, y menos bajo la amenaza de que la naturaleza me hará cosas feas (mutarme a la fuerza) si no cambio hacia la dirección que tú marcas.

En verdad te digo, aun no veo la razón.


En primer lugar porque la realidad que observo y los modelos que utilizo para describirla, muestran una consistencia tal que las predicciones de esos modelos son bastante exactas.

Confío en esos modelos porque NO requieren de mi fe para que funcionen, NO requieren que me convenza de ser alguien que no soy para entender la realidad y NO requieren de la existencia de seres más allá de mi entendimiento para que se cumplan sus predicciones.

Si te mojas las manos y esperas a que se sequen exponiéndolas al viento, de seguro se enfriarán. Esa es la predicción de mi modelo de evaporación.

No necesito pedirte que creas en el encanto de un cuark para que hagas por ti misma el experimento. Pero si tienes un modelo de evaporación mejor que el que te he descrito, adelante, lo puedo adoptar, pero tendrá que pasar por el tamiz de mi más preclaro escepticismo.

En segundo lugar porque admiro tanto a la especie humana que aun NO necesito aprender de NADIE allende la atmósfera terrestre: Ejemplos terrestres me bastan y me sobran para aprender y evolucionar.

____________________

Post Scriptum.

A mis lectores les dejo esta reflexión. Si hay gente que en verdad cree estas cosas ¿No es demasiada tentación para que charlatanes sin escrúpulos hagan circular por internet mentiras y engaños tan flagrantes? Me acuerdo del infame elemento 174.

La ignorancia de la gente puede ser un campo fértil para estas mentiras y engaños, pero también la exacerbada necesidad de algunos otros, al parecer educados, que desean a toda costa crear una nueva mitología, minando los resquicios de razón y escepticismo que aquí profesamos.

Y sólo recomiendo lo que José José cantaba hace más de 30 años: Cuidado, mucho cuidado.


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